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La Trasformación, novela

periodistica o de no ficción






Autor: Gabriel David Romero Navarrete





POLO ACADÉMICO INTERNACIONAL
SOBRE ARTURO PÉREZ-REVERTE




Marzo de 2001


















1 La transformación de trabajo periodístico a literario, el periodismo como arte.


La base del periodismo son las palabras, ya sea en la prensa, la radio, la televisión y ahora, el Internet; es por esta razón que el periodismo puede ser moldeado para que sea arte literario, cuando se trata del escrito.
A lo largo de los años han existido periodistas que posteriormente se adentran en el mundo de los literatos, escriben novelas de todos los géneros, ficción, históricas, fantásticas, policíacas, etc.; o hay escritores que después nutren el aspecto periodístico ejerciéndolo.
A partir de una novela y un autor se ha señalado como el nacimiento de la “novela de no ficción”, como él mismo la denomino, se trata de In Cold Blood, (A Sangre Fría), de Truman Capote.
El nuevo periodismo de Tom Wolfe de los años 50’s fue el parte aguas del medio periodístico, pero fue hasta el 65 con Capote que se alcanzó a darle al periodismo la categoría de arte literario con el género de la novela periodística o de no ficción, In Cold Blood.
La novela siempre ha tenido la función social, mostrar las cualidades y vicios de la sociedad del tiempo en el que vive el escritor, no se puede tomar al pie de la letra pero si es un buen punto de partida de donde se puede empezar a investigar.
“Es sabido que la novela y la ciencia de la sociedad son dos maneras de comentar la conducta y las instituciones sociales...
...De dos modos se ocupa la novela de las instituciones sociales. El primero es directo, a través de los acontecimientos y los personajes, que pueden utilizarse para aclarar temas tan amplios como son los de los fundamentos de la asociación humana, las diferencias de raza y de cultura, el poder político y las clases sociales. El segundo modo en que las novelas tratan la vida social consiste en los entrometimientos del autor, que aunque no hace adelantar necesariamente el relato le permite al escritor hacer el comentario de ese mismo relato o de la vida en general. Este comentario se ocupa de temas de las ciencias sociales como son las clases, el derecho, la situación social de la mujer y las relaciones interpersonales. Estos aspectos de la ficción literaria permiten comparar el escribir novelas con el escribir historia, el contenido de la literatura con la vida misma y finalmente, los métodos de las novelas y de las ciencias sociales con el método científico.”1
“Otras dos semejanzas aparecieron pronto en el desarrollo de la novelas y de las ciencias sociales como corolario de su propósito de ayudar a comprender la vida social. Ambas trataron de explicar la vida en función de las instituciones creadas por los hombres y las mujeres, en vez de recurrir a absolutos inmutables y a poderes divinos. Ambas ampliaron también el campo de sus indagaciones para incluir clases y procesos sociales que antes habían sido olvidados, o de los que rara vez se había ocupado seriamente la poesía y el drama, o la historia y la filosofía.”2
De tal modo, el efecto dramático de las novela puede reforzar una verdad social ya que si la novelas de ficción logró esto entonces las expectativas que se pueden esperar con la novela periodística acerca de que interprete los ámbitos sociales y culturales de la humanidad son mucho más elevados por la sencilla razón de que ésta esta más encaminada a los acontecimientos reales.
Por medio de estos elementos las novelas pueden plasmar, parcialmente, la vida y obra del hombre en determinados momentos del tiempo.
“Sin embargo, las conexiones entre la novela y las ciencias sociales son mucho más estrechas y más demostrables. Además, la influencia no siempre va de las ciencias sociales a la ficción literaria. La novela se adelanto a las ciencias sociales, especialmente en los relatos de intrusiones de George Eliot, que pensaba muy interesadamente en la erudición y en la ciencia.”3
Eliot se interesaba tanto por lo artístico como por lo intelectual, llegó a plantear que la presentación de la historia debería se en una forma amena y entretenida, deseaba quitarle la solemnidad para lograrlo planteó que se debería escribir con elementos novelescos; si la historia puede ser presentada de esta forma entonces el periodismo también, considero que esto muestra que la fusión entre periodismo y literatura es más una realidad y que la novela de no ficción está en un nivel superior a sus otros estilos; el trabajo de Eliot en el ámbito de las novelas tienen grandes similitudes con las ciencias sociales.
“Las semejanzas y analogías entre la novela y las ciencias sociales van más allá de la simple coincidencia en el enfoque de la Eliot y Maclaver y las encontramos comparando las metas y métodos de la ficción con los de la investigación social más sistemática. Existen convergencias y distinciones entre los dos géneros en lo que respecta a los siguientes elementos del procedimiento científico: abstracción, hipótesis, pruebas y experimentos, campo acumulado de aplicación y predicción. Luego pueden considerarse las diferencias entre la verdad poética y la científica.”4
Estudiosos de las ciencias sociales5 han encontrado que se pueden reunir ambas materias para darle interés al tratamiento de los hechos, como se observa en el caso de George Eliot y al mismo tiempo los investigadores han observado que se pueden vasar en las novelas para obtener “Fragmentos de información”.
“Y en lo que respecta al valor de la novela para abarcar sistemáticamente la historia social, Alexander Gerschenkon nos ha ofrecido algunas observaciones persuasivas sobre la novela soviética, en lo tocante a las instituciones económicas. Argumenta que el historiador de la economía debería internarse en estas novelas, aun cuando hayan sido escritas “al servicio de la política económica del gobierno soviético”, porque ofrecen “fragmentos de información” útiles o bien para fundamentar conclusiones alcanzadas a partir del estudio directo de los datos económicos o bien porque proporcionan “impulsos y puntos de vista” al historiador de la economía que pueden dirigir sus investigaciones por canales útiles.”6
De esta forma en los años posteriores a Capote y Mailer surgieron otras figuras representativas que muy en su estilo demostraron que se podía convertir a “la libertad de expresión” en arte; Capote prestó una nueva seriedad a las plásticas acerca de un “periodismo de más altura” que continuaron otros autores como Norman Mailer quien manejó un estilo periodístico muy particular pero que tal vez era el que se necesitaba para la época de cambio en que vivía, el “68 mundial”.
“Durante los asombrosos cambio sociales de fines de los sesenta, el enfoque periodístico de Mailer demostró ser singularmente apropiado. “Probablemente la razón principal de la profunda relevancia de este enfoque” escribió un crítico de Armies, “sea la combinación de la objetividad del periodismo y la intimidad de unas memorias, las cuales satisfacen nuestra presente necesidad de encontrarle sentido a un mundo caleidoscópico, siempre más sorprendente que la ficción más descabellada, y al mismo tiempo, para establecer contacto por lo menos con una persona racional dentro de él...
...Al aplicar las técnicas ficticias de la novela a sucesos reales en Armies, reavivó los debates críticos acerca de “un periodismo de mayor altura” que Capote había iniciado con In Cold Blood. Como una “verdadera historia” de las experiencias del autor en la marcha de protesta al Pentágono, el libro de Mailer, como el de Capote, origino importantes interrogantes acerca de los cambios en las costumbres periodísticas y las direcciones de las letras norteamericanas. Si Capote empezó con una específica premisa artística de “que al periodismo, al reportaje, podría obligársele a producir una nueva forma de arte seria”, era evidente que Mailer también quería apropiarse el prestigio del novelista por su trabajo de no ficción. Pero Mailer siempre ha sido serio acerca de su periodismo. En una entrevista en 1964, dijo que aunque “uno no quisiera ser atrapado justificando el periodismo como una actividad principal... si lo que se quiere escribir es un reflejo de su propia conciencia, entonces incluso el periodismo puede llegar a ser interesante...
...El periodismo de Mailer, como el tratamiento documental de Capote a los asesinatos de los Clutters, lucha por librarse de las formulas y “objetividad” del reportaje convencional.”7
“los escritores de novelas de no ficción se las arreglaron para transmitir lo que Tom Wolfe llamaba “la experiencia subjetiva” del período. Mailer intentó oponerse a la objetividad periodística reflexionando en los sucesos con libertad impresionista.”8
The Armies of the Night triunfó debido al perfecto equilibrio entre la historia personal y la pública, entre la involucración genuina en los acontecimientos y la especulación, entre Mailer-el-moralista y Mailer-el-burlón.”9
Tanto Capote como Mailer tenían una amplia experiencia periodística, “A los largo de su carrera, Mailer ha escrito como periodista, contribuyendo con artículos a publicaciones periodísticas como Esquire, Dissent, Commentary, el New York Review of Books, y el Village Voice (el cual ayudó a establecer).”10
Aun cuando Capote no fue el primero en tratar de combinar ambas ramas del arte de escribir si fue el primero en hacerlo de una manera excepcional y que además introdujo crecidamente el aspecto periodístico, los novelistas siempre trataron de introducir más la realidad en su obra, “los novelistas han procurado, cada vez más, alcanzar alguna clase de objetividad, y en la empresa han tenido que enfrentarse, explícitamente o no, a las cuestiones de la probabilidad y de la verosimilitud.”11. El punto es que los préstamos y las alteraciones estilísticas complican el esfuerzo por relacionar la literatura con la vida de una época determinada.
El problema, que sostienen algunos críticos es que “la literatura refleja el gusto del tiempo, más que el tiempo mismo, y a menudo ambos son notablemente diferentes el uno del otro”.12
Pero al mismo tiempo otros argumentan que “Sin embargo, Hawthorne sintió la necesidad de que el novelista pueda descansar del realismo y de la “pertinencia” a la vida real. En el prólogo a The Blithedale Romance se queja de que el novelista no tenga “licencia” suficiente para apartarse del “mundo real”.”13
Tal vez sea así con las novelas de ficción que se ven más plagadas por los deseos sueños y esperanzas del escritor pero en el caso de la no ficción los elementos investigados determinan más la línea de lo que se escribe, que si bien es una pequeña condicional, en comparación con la ficción, sigue siendo la novela periodística más libre que el ejercicio en los medios de comunicación.
Capote, con base en una exhaustiva investigación periodística desarrolló un trabajo literario que cuenta el asesinato de una familia en manos de dos asesinos, con un estilo narrativo que se acercaba más a una novela que a un trabajo periodístico.
“Aunque Capote insistió en la exactitud factual de todas las situaciones y el diálogo que describía, su narrativa se leía más como una novela que como un relato histórico.”14
Al igual que Capote, con los asesinatos de los Clutters, Mailer basa su libro The Armies of the Night en una profunda investigación además de sus vivencias, observaciones y experiencias durante la marcha al Pentágono, este trabajo es más amplio y simbólico que el periodismo convencional.
Ambas novelas, Capote y Mailer, fueron muy criticadas, no por el hecho de que fueran malas, sino porque no se podía aceptar que se recurriera a una investigación periodística para realizarlas, es decir, que el investigador analizará declaraciones, se hiciera entrevistas a los involucrados, tanto vecinos como policías, he incluso tener una correspondencia con los mismos asesinos en el caso de Capote.
Es decir que la investigación, según los críticos, impedía que se le considerara como novela, “Los críticos se preguntaban: ¿Un libro que recurre a documentos y registros oficiales es en algún sentido una novela? ¿Cuáles son las fronteras entre ficción y no ficción? ¿Es In Cold Blood el precursor de una nueva forma de arte en evolución?”15
Se puede observar en los libros de este tipo, In Cold Blood, The Armies of the Night o Territorio comanche, como se mezclan los géneros, el literario y el periodístico, dando como resultado un trabajo que supera al periodismo porque le permite más libertad, la libertad de la literatura, empero, al mismo tiempo conserva los elementos básicos del periodismo.
Además en la antigüedad era más apreciado el arte que reflejaba mejor la realidad “En la era de la novela especialmente, el arte fue considerado importante o serio en la medida en que constituía un reflejo de la realidad o arrojaba luz para su comprensión.”16
Por otra parte el arte y la vida no son cosas separadas ya que son parte de la existencia del hombre, por esta razón sería muy erróneo pensar que ambas no se pueden unificar y crear una mejor expresión artística y literaria.
Además se ha llegado a un punto en que la ficción puede ser más acertada que la realidad misma, en una de las clases impartidas por el profesor Manuel Pérez Miranda tuvimos que escribir una historia basándonos en alguna noticia actual, la teoría del Prof. Pérez era que al introducirnos de una manera profunda en alguna información podríamos llegar a predecir de forma visionaria los acontecimientos, elaborar de forma hipotética teorías que posteriormente podrían resultar ciertas.
“En un cuento titulado The Real Thing (1893) Henry James ha dramatizado divertidamente la idea de que lo simulado puede ser más “real” que lo real, como ocurre en Hollywood, donde se suele preferir a los actores norteamericanos en papeles de chinos que a los chinos de verdad17.”18
“el arte y la vida no son cosas separadas al admitir que el buen arte usa a veces la naturaleza como “material bruto” que ha de ‘traducirse en convenciones artísticas’.”.19
The Armies of the Night, como In Cold Blood, demuestran el poder de fusionar el idioma periodístico con las técnicas de la novela. Al aplicar los recursos imaginativos de la ficción a la historia contemporánea, Mailer y Capote trasciende los clichés y formulas del reportaje convencional.”20
Desde mi punto de vista y con una visión de estos tiempos considero que si lo fue porque ahora encontramos diferentes ejemplos de este nuevo estilo, tanto con autores nacionales como extranjeros, tenemos el caso de Morir en el Golfo de Héctor Aguilar Camín, o Territorio comanche de Arturo Pérez-Reverte (APR) u Oriana Fallaci.
El caso de Oriana Fallaci con Inshallah, no puede ser colocado en este género debido a que todo lo que escribió es ficción con excepción de la doble matanza de 1985 en la ciudad del Beirut, Líbano; la Señora Fallaci tomó este acontecimiento y desarrollo una excelente historia, amena, irónica pero no por eso deja de ser cruda y realista (salvo en el final).
“Los personajes de esta novela son imaginarios. Imaginarias sus historias, imaginaria la trama. Los acontecimientos con que se inicia son auténticos: Autentico el paisaje, autentica la guerra en la que se desarrolla el relato.
El autor dedica esta labor suya a los cuatrocientos soldados americanos y franceses asesinados en la matanza de Beirut por la secta Hijos de Dios. La dedica a los hombres, a las mujeres, a los viejos, a los niños asesinados en las otras matanzas de esa ciudad y a todas las matanzas de la eterna matanza llamada guerra.
Esta novela quiere ser un acto de amor a ellos y a la Vida. Oriana Fallaci”21
Es de esta forma como los periodistas han desarrollado su trabajo llevándolo a un grado artístico, en el caso de Truman Capote conjugó la ficción con la realidad, con 20 años de experiencia periodística y varias novelas de ficción desarrollo un trabajo periodístico-literario que abrió las puertas a un nuevo estilo.
“Capote llamó a su libro una “novela de no ficción” y sus ambiciones literarias fueron más allá del “mero” periodismo. Su investigación del caso Clutter, el cual lo condujo a Holcomb, Kansas, y eventualmente a una relación íntima con los asesinos, empezó con la premisa estética de que el periodismo podría ser elevado a nivel de arte. Él podía alcanzar su meta, pensaba, mezclando cuidadosamente el diálogo registrado, la profundidad psicológica y la forma novelesca con lo que él llamaba “las realidades del periodismo”. En una entrevista en el New York Times Book Review poco después de la aparición del libro explicó:
La decisión (de escribir In Cold Blood) estaba basada en una teoría que he abrigado desde que empecé a escribir profesionalmente, de lo cual hace más de veinte años. Me parecía que el periodismo, el reportaje, podría ser obligado a producir una nueva forma de arte seria: la “novela de no ficción”, como yo pensaba en ella. Varios reporteros admirables – Rebecca West para empezar, y Joseph Mitchell y Lillian Ross – han mostrado las posibilidades del reportaje narrativo; y la señorita Ross, en su brillante “Picture” logró por lo menos una novela corta de no ficción. No obstante, en conjunto, el periodismo es el más subestimado, el menos explorado de los medios literarios.”22
Todas las novelas periodísticas tienen tres características fundamentales que se aprecian en su conjunto: la intemporalidad del tema; lo desconocido del escenario; y el largo reparto de personajes que le permitiría contar la historia desde una variedad de puntos de vista; lo encontramos con Capote, también con Aguilar Camín con su personaje Riojano, o con Pérez-Reverte con Márquez y Barlés, etc.
Todos estos novelistas aún cuando basan la novela en acontecimientos reales que investigaron o vivieron tienen que introducir elementos de la ficción para dar el efecto novelesco, usan la reconstrucción “escénica”, la retrospectiva, prefiguración y el énfasis en el diálogo.
El diálogo da cierta intimidad entre el lector y los personajes, lo introduce dentro de la obra y les permite, hasta cierto punto, formar parte de ella así como permitirle al escritor plantear una queja o crítica sin la necesidad de expresarla con sus palabras.
“Esta intimidad entre la vida, el arte y el lector es un logro de la novela realista, que se propone mostrar las debilidades de los hombres y las mujeres, el triunfo de los acontecimientos sobre los motivos, y la majestad de las tragedias con las vidas comunes. En tales obras, los autores realizan una crítica explicita a la naturaleza humana y de la vida social, pero lo hacen a través del relato y de los personajes y no mediante una declaración directa de una actitud o de un punto de vista”23
El género que supuestamente creo Capote, según él, ha sido reconocido y criticado, algunos críticos lo aceptan pero la mayoría se han mostrado escépticos ante las pretensiones de Truman Capote, y al refutarlas, han señalado hacia una distinguida tradición literaria de libros basados en crímenes reales Comparado con los perfiles de los cuarenta y cincuenta con el nuevo periodismo actual, un crítico escribió que “Capote y Lillian Ross virtualmente habían inventado en las páginas del The New Yorker una nueva ‘escuela’ de reportaje construida sobre un oído sensible a los incongruentes y dependiendo en la medida correcta de escuchar atentamente.”24
Otra característica que se ve en la novela de no ficción es el estilo cinematográfico, es decir que más que un resumen cronológico o histórico es una serie de imágenes secuenciales mostradas por medio de las palabras, como si se tratara de un serie de tomas en las que actúan los personajes de la historia, lo encontramos con Capote, con Aguilar, con Fallaci y también con APR.
Este fragmento de una entrevista a Capote se encuentra en el libro de Realidad y ficción de Hollowel en la página 92: “Yo creo que la mayoría de los escritores jóvenes han aprendido y tomado prestado del aspecto visual y estructural de la técnica cinematográfica. Yo lo he hecho.”
“Kauffman explica en la New Republic que el método estructural de Capote podía ser llamado cinematográfico: usa intercalados de diferentes cabos de la historia, close ups intensos, “flash back”, tomas móviles, detalles de fondo, todo como si estuviera desmenuzando un escenario.” Tosa la experimentación de Capote en una variedad de medios artísticos contribuyó a los mecanismos narrativos que hicieron de In Cold Blood un libro tan convincente.”25
Por esta razón ha sido fácil que las novelas sean convertidas en guiones cinematográficos, tenemos el caso de Territorio comanche que el mismo APR adaptó para filme asiendo el guión o su más reciente historia llevada a la pantalla grande, el Club Duma, o La séptima puerta, protagonizada por Jonhy Deep.
Debido a que está estructurada de esta forma es por lo que se lee como novela, porque presenta escena por escena a diferencia de la narración histórica así como la ironía que se maneja en el diálogo y la manipulación del punto de vista.
La novela periodística maneja dos elementos que le da el dinamismo y el aspecto periodístico: tiene la exactitud del hecho y el impacto emocional que se encuentra en la ficción.
Al igual que en el periodismo la novela de no ficción debe contar con los elementos significativos, en la prensa el periodista jerarquiza la información y la estructura de esa manera, ya sea en pirámide o pirámide invertida; del mismo modo el escritor debe jerarquizar los momentos significativos o des temps forts, para poder dar la mayor fuerza e interés a la historia al tiempo que se hila idea con idea en una cadena dentro de cada capítulo así como dentro de toda la novela (otra vez el ajedrez cósmico dentro de un microcosmos).
Podemos encontrar un ejemplo de lo anterior dentro de la misma novela de Territorio comanche: “Barlés miraba el reloj. Quince minutos hasta Cerno Polje y casi una hora hasta el punto de emisión, si todo iba bien. Peyrot les haría un hueco en el satélite, y transmitiendo en bruto les daría el tiempo para el Telediario. Incluso, si arañaban unos minutos y Franz o Salem estaban libres, la crónica podía montarse con un texto redactado en el coche mientras Márquez conducía. Empezó a improvisar el comentario sobre las imágenes del puente volado: Esta mañana, la ofensiva musulmana en Bosnia central... Sin duda Miguel Ángel Saculaga, el subdirector de Informativos, le diría a Matías Prats Y Ana Blanco que abriesen con aquello. En tal caso iba a hacer falta algo más concreto, refiriéndose al puente: Este puente saltó en pedazos esta mañana, para frenar el avance musulmán... Algo así. O mejor: En su retirada, los croatas hacen saltar los puentes. Barlés sacó una libreta del bolsillo para anotar aquella línea.”26
Aquí es donde podemos ver que incluso en la novela de APR encontramos de la manera más clara un elemento periodístico, la jerarquización de la información así como la entrada o primer párrafo de una noticia.
La novela de Territorio comanche transcurre en la guerra de Bosnia-Herzegovina pero, este relato recoge un gran número de anécdotas, reflexiones y recuerdos de otros conflictos, vividos en sus años de corresponsal de guerra, todos estos recuerdos son introducidos por medio del flash back en un juego de vaivén que atrapa al lector.
El manejo de la omnipresencia de la tercera persona es sumamente cuidado debido a que si se abusa de esta se produce una sensación de irrealidad en el lector.
En Territorio comanche, APR usa la tercera persona, pero gracias al manejo de los diálogos y los flash back logra mediar el manejo de significados ocultos entre la omnipresencia y los dos elementos anteriores; y al mismo tiempo esta narración omnisciente deja de lado la opinión ya que procura no expresarse de forma directa, sin embargo en determinados momentos si expresa su opinión dejando a los diálogos el punto que refuerza el carácter de los personajes, pero aun cuando hace esto logra obtener el menor grado de subjetividad que pide el periodismo27.
Expresar su opinión se le conoce como Intrusión y es un elemento antiguo que usan los novelistas, tanto los de ficción como los de no ficción, y a final de cuentas este elemento sirve como otro componente para comparar la realidad con la ficción por que al expresar su opinión el escritor lo hace mostrando factores característicos de su época.
Uno de los principales puntos es determinar si todas estas obras basadas en hechos reales pueden ser consideradas como novelas, la novela “Trata de mostrar una parte de la vida, aun cuando sea de un género fantástico, plasma en sus letras parte del ambiente que rodea al escritor y lo refleja, empero, irónicamente, lo primero que debe hacerse es “dar por sentado (es decir, olvidar) que se trata de la vida y que la vida tiene un patrón”28.
“La ficción revela la realidad en el sentido de que a proporcionado una crónica de aquello que hicieron algunas personas; de cómo amaron y se casarón, de cómo se agruparon en clases sociales, ejecutaron diversas empresas y formaron hogares. La ficción nos ha revelado también lo que pensaron unas personas de si mismas y lo que creyeron acerca de otros asuntos, como los de la familia, Dios, la política y la raza. La facción ha afectado además las vidas de las personas al ayudarlas a formar sus propias actitudes y valores respecto de lo que ha existido y lo que debería existir. Pero todos estos “reflejos” se han producido a través de los ojos y las mentes de novelistas particulares.”29
De esta forma es que aun antes de que Capote proclamara el nacimiento de su nuevo estilo ya había un reflejo de la realidad en las novelas aun cuando se tratara del género de ficción.
“En Anatomy of Cristicism, Northrop Frye concluye que “cualquier obra literaria en una forma radicalmente continua, lo cual casi significa cualquier obra de arte en prosa”, podría ser considerada una novela. Segundo, Frye declara que una novela debe ser “hecha por su propio interés”, es decir, por propósitos intrínsecamente estéticos más que didácticos.”30
Cada quien tienen su propia opinión acerca de este género, algunos retractores argumentan que el trabajo de Capote no es más que una Novela documental escrita de una excelente forma, la respuesta de Capote fue la siguiente:
“La novela de no ficción no debe ser confundida con novelas documentales – un género popular e interesante, pero impuro, el cual permite toda la latitud del escritor de ficción, pero generalmente no contiene la persuasión de la realidad ni la altitud poética que puede alcanzar la ficción, ¡El autor deja volar su imaginación sobre los hechos! Si parezco quejumbroso o arrogante al respecto, no se debe a que quiero proteger a mi hijo, sino a que realmente no creo que exista algo como esto en la historia del periodismo.”31
Mientras que Levin autor de la novela Compulsion acepta que su obra es documental, siendo ésta la más cercana, en su momento, a la de A sangre fría.
“¿Si yo he seguido un caso real, son estas, entonces personas reales? Aquí evitaría la negación convencional del novelista moderno, la cual nadie cree totalmente en cualquier caso. Yo sigo sucesos conocidos. Algunas escenas sin embargo, son interpolaciones totales, y algunos de mis personajes no tienen correspondencia con personas en el caso en cuestión. Esto será reconocido como el método de la novela histórica. Supongo que Compulsion puede ser llamada una novela histórica contemporánea o una novela documental.”32
Tal vez los dos autores no estén de acuerdo en el género al que pertenecen su obra y si Capote creó o no esta unión entre literatura y periodismo, lo único que es cierto, desde mi punto de vista, es que no se trata de un simple género de novelas, son historias reales, que si bien tienen manejo por parte del escritor esto no desmerita su influencia periodística, por que a final de cuentas en el cubrimiento de la noticia también hay intromisión del reportero al jerarquizar la información.
“Finalmente, la historia de Capote de Perry y Dick y la familia Clutter trasciende el aquí y ahora, lo meramente local y particular que son el sello del periodismo”33
Los periodistas que trabajan las novelas de no ficción crean una forma híbrida de reportaje periodístico y ficción, explora muchos de los temas de sus novelas por que son parte de su vida e investigaciones, lo vemos con APR, con Capote, con Aguilar Camín, con Mailer, etc.
Organizan una serie de hechos estrechamente observados y sucesos públicos como partes de un diseños mayor, dándole la agilidad literaria con las bases reales que brinda el periodismo.
El escritor de novelas periodísticas no pretende mostrar en su totalidad a la realidad, esto no es posible, ni siquiera el individuo, como tal, puede comprender o asimilar todo el basto conjunto que es la materialidad, lo que se pretende es enseñar un fragmento de esta que si bien es arreglado por el autor esto no debe desmeritar se veracidad.
La novela de no ficción es sólo un fragmento de la realidad, pero es un fragmento que busca ser lo más fehaciente posible, H. G. Wells trató o declaró que la función de la novela era englobar toda la realidad pero se dio cuenta de que esto es imposible.
“Luego de haber escrito varias novelas, H. G. Wells anunció en 1911, que la finalidad de la novela era “abarcar la totalidad de la vida humana”. “Antes que nos llegue la muerte –predijo--, habremos metido toda la vida en el cerco de la novela.” Sin embargo, no tardó en dejar la novela por la historia. Al contemplar, una generación mas tarde tales “valientes trompetazos”, Wells reconoció que “Nunca logré meter toda la vida en el cerco de la novela”. (¡Vaya frase! ¿Quién podría haberlo hecho?)”.”34
El novelista no podrá mostrar toda la vida pero tiene que mostrarla de una forma en que se pueda creer, aún cuando se trata del género fantástico debe ser creíble, debe mostrar un mundo que el lector pueda reconocer con la facilidad con que reconoce aquel en donde vive, pero que se tiene que dramatizar para mantener el interés del lector.
No todos los críticos consideraban que las novelas de no ficción tuvieran mucho tiempo de vida o auge debido a que como estaban basadas en hechos noticiosos su aspecto periodístico pasaría rápidamente tal como sucede con las noticias. Este género periodístico tiene un tiempo de vida muy efímero, un segundo es noticia y al siguiente es historia, es por eso que los críticos pensaban que la novela periodística tendría una rápida decadencia.
“Si miramos hacia el futuro de la novela de no ficción, vemos que su estrecha relación con temas no corrientes del día, representa una amenaza a su durabilidad a largo plazo. A pesar de la fuerza y visión de libros como In Cold Blood y The Armies of the Night, permanecen ligados a sucesos particulares. Por esta razón, Alfred Kazin considera que la novela de no ficción ya está en declive:
Creo que la novela de no ficción está muriendo, no sólo por que la historia que constituye su núcleo ya no es noticia, sino porque el reportaje de no ficción (y) el reportaje de televisión... sufre de la crisis mortal en manos del escritor. Todo es demasiado del día, y en alguna forma toda nuestra cultura, incluso con la crisis de Nixon y más, reconoce lo poco que tiene que decir el periodismo, especialmente, con tantas voces diciendo la misma cosa.
Aun cuando Kazin está en lo cierto al mencionar que las noticias antiguas ya no son noticias, algunas formas del nuevo periodismo han sobrevivido en los sesenta con más éxito del que él sugiere. El verdadero peligro que enfrenta el nuevo periodismo, según mi criterio, es que los impulsos creativos que empezaron en rebelión contra la formula periodística pueden conducir a otra clase de formula.”35
Con respecto a la afirmación del señor Kazin creo que es totalmente errónea, la novela de Truman Capote, In cold Blood, fue publicada en 1965, el libro de Hollowel es del 79, y a pesar de eso todavía se siguen leyendo los libros de Capote, Mailer o Wolfe, esto comprueba que a pesar de la periodicidad son escritos que se siguen disfrutando a través del tiempo.
Encontramos lo mismo con APR, Territorio comanche maneja un periodo correspondiente a Sarajevo en agosto de 1993 a Mostar en febrero del 94, que aun cuando es más reciente ya tiene casi seis años de antigüedad pero sigue siendo interesante y actual, esto tal vez sea a causa del tema, La guerra, es algo que siempre está de moda, sólo se tiene que buscar un lugar en el planeta y la encontrarás.
El peligro que plantea Hollowel de que se tome al “nuevo periodismo” y se aplique como fórmula creo que es parcialmente aceptable, si se debe de tomar como base para el ejercicio de la profesión al igual que tomamos la base del periodismo de Leñero o el que nos inculcaron en la arcaica, y dormida sobre sus laureles, Escuela de Periodismo Carlos Septién García, que si bien ya no sea la forma en que se trabaja, si es una sólida base para desarrollar un excelente trabajo en los medios.
“Algunos críticos temen que los reporteros jóvenes sigan el modelo de Wolfe o Mailer sin haber aprendido primero los fundamentos del reportaje objetivo. La tradición histórica del reportaje objetivo, advierten, se puede ver erosionada por un culto de egotistas que pretenden imponer puntos de vista personales al público.
Sin embargo, al final, el nuevo periodismo permanecerá como un género vital para ciertas clases de acontecimientos noticiosos y tendencias sociales. La nueva forma de no ficción, no puede, y no debería, remplazar el reportaje claro y conciso de las noticias del día. Las descripciones detalladas, la reconstrucción escena-por-escena, y el diálogo completamente registrado se ajustan mejor a la reconstrucción de una clase particular de sucesos.”36
Todo en determinado momento, y sobre todo cuando es algo nuevo, es innovador pero al pasar del tiempo esa nueva estructura se ajusta a la cotidianidad, lo que hoy se nombra como contracultura tarde o temprano será parte de lo común.
En algún momento el rock and roll fue contracultural pero ahora lo encontramos de lo más natural, y hasta anticuado si se compara con la música actual, con lo anterior quiero explicar como el nuevo periodismo de Wolfe será tomado como una base para el ejercicio37 y a partir de eso se desarrollarán nuevas formas de escribir aportando así nuestra parte en el progreso del periodismo.
“Ya sea que el nuevo periodismo prospere o no en los años venideros, los mejores escritores en el género han empezado a convertir el material primitivo de nuestra experiencia en estructuras de arte significativas. Nos han dado descripciones vividas de la vida norteamericana en estos desconcertantes años.”38
Así como las novelas de no ficción de los años sesentas están sumamente coloreadas con el medio ambiente de crisis que se vivió en esa época, que fue de muchos cambios, del mismo modo las novelas periodísticas que vienen van a tener una gran influencia de nuestro momento en el tiempo.
Siempre han existido dos corrientes de pensamiento, mientras que los teóricos de la vanguardia dicta que la distancia que separa el arte de la vida debe eliminarse los estetas radicales insisten en que las conexiones entre el arte y la vida deben ser eliminadas.
“Existen dos vanguardias. Una, en gran medida estética, desea eliminar toda conexión entre el arte y la vida. La otra, más política, desea eliminar toda distancia entre el arte y la vida.”39
“En el perenne debate en torno al arte y a la vida, unos insisten en que el arte debe apegarse lo más que puedan a la vida. Puesto que la vida no se nos manifiesta con claros perfiles, la novela no debería buscar tramas perfectas, sino que tendría que reproducir los fortuitos sucesos de la existencia, y ocuparse de los personajes y los objetos presentes tal y como se nos aparecen en la vida...
...El otro extremo no niega que el arte deba representar de algún modo la vida, pero hace hincapié en que como el arte no es y no puede ser la vida, debe aprovecharse del hecho de que, después de todo, es un artificio.”40
Otra de las libertades que tiene el novelista de no ficción es que puede tomar el tema que le plazca (al igual que el novelista de ficción) ya sea pobreza, política, guerra, odio, amor, etc. mientras que a un periodista le resultaría difícil hablar de determinados temas por no ser actuales.
Una de las críticas más fuerte acerca de las novelas periodísticas y de cómo no pueden ser consideradas fidedignas es que el escritor fácilmente puede caer en estereotipos de ciertas razas, credos, culturas o hasta sexos; este punto tiene mucha razón, empero, no es necesariamente así, si se puede estereotipar pero depende del tema del que se este hablando además este género de novelas cuenta con una investigación periodística aunado a la experiencia del escritor por lo que disminuye mucho el riesgo de estereotipar a los personajes; esto lo pude apreciar en la narrativa de APR.
La novela busca ligar las cosas pequeñas con las grandes, es decir, que por medio de los diferentes elementos que manejan los escritores buscan mostrar un conjunto mayor de las condiciones culturales de la sociedad así como los valores e instituciones que las conforman, así pues los temas de las novelas convergen a menudo con los de las ciencias sociales pero nunca coinciden plenamente.
“El novelista abstrae, escoge y subraya para revelarnos el retrato de un mundo especial, contenido en sí mismo, aun cuando se asemeje al mundo real en grados variables...
...Toma el mundo amplio, o los múltiples mundos de la realidad, obra sobre ellos con su imaginación y le presenta al lector un mundo más pequeño, más especializado.”41
El escritor casi siempre manejará temas contemporáneos que afecten a la opinión publica, usa esto para atraer al lector pero también por que son un reflejo y espectadores de su tiempo, así como es el deber del periodista mostrar a la sociedad los acontecimientos que ocurren, el novelista muestra su punto de vista de estos acontecimientos que están perneados con sus experiencias empíricas y conocimientos adquiridos en las instituciones.
“Estas comparaciones de la ficción con la vida real42 nos revelan principalmente que los novelistas suelen escribir acerca de cuestiones que agitan la opinión pública y generalmente utilizan conflictos contemporáneos...
...los artistas son en grado considerable autómatas... sin querer transmiten en sus obras un sentimiento de escala, proporción, simetría, equilibrio y otras cualidades abstractas que han adquirido a través de su respuesta puramente visual y, por lo tanto física a su ambiente natural.”43
Los novelistas a demás de hacer críticas sociales y a las instituciones, así como ser referencias históricas y culturales que sirven a los historiadores, también hacen, al igual que las científicos sociales, que las personas se percaten o acepten cosas que no quieren conocer.
“Los novelistas y los científicos sociales frecuentemente hacen que la gente mire lo que preferiría no mirar. Los novelistas nos muestran las mezquinas ambiciones y las hipocresías de los hombres, los científicos de la sociedad se concentran en sus debilidades y problemas y a ambos les gusta revelar la distancia que media entre los valores declarados de los hombres y las realidades que crean.”44
El futuro es incierto en este mundo uni-multipolar pero estoy seguro de que este nuevo siglo verá muchas historias de guerras intestinas así como de desintegración y reestructuración política, tanto en nuestro país como en el resto del mundo; creo que en México surgirá un genero de novela de no ficción con temas políticos gracias a este supuesto “cambio” que llegó con el nuevo sexenio; el mañana es hoy y el futuro es ahora, este siglo será conocido como el de la limpieza étnica45, desarrollo de la discriminación racial46 y de los conflictos armados por causas religiosas47 (que en realidad sólo es una máscara para los verdaderos intereses político-económicos y de poder48), las novelas periodísticas proliferarán por que entre más conflictivo sea un tiempo da más de que escribir.

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