H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea






descargar 169.97 Kb.
títuloH. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea
página1/6
fecha de publicación29.10.2015
tamaño169.97 Kb.
tipoDocumentos
p.se-todo.com > Ley > Documentos
  1   2   3   4   5   6
Ciudad de México a 3 de Marzo del 2012

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea

Sala Penal

H. Suprema Corte de Justicia de la Nación

P R E S E N T E

ASUNTO: OFRECIMIENTO DE AMICUS CURIAE A FAVOR DE FLORENCE MARIE LOUISE CASSEZ CREPIN

Eduardo Joaquín Gallo y Tello con domicilio para oír y recibir notificaciones en -----------------------------------------, con correo electrónico eduardogalloytello@gmail.com y edgall@prodigy.net.mx con el debido respeto acudo ante Usted a título de Amicus Curiae para apoyar y complementar el juicio de amparo en revisión promovido por Florence Marie Louise Cassez Crepin bajo el expediente ------------------------.
Con fundamento en el artículo Octavo Constitucional haciendo uso de mi derecho de petición, formulo el siguiente:
MEMORIAL PETITORIO


  1. Razón de ser de este Documento

El presente documento en calidad de Amicus Curiae tiene por objeto proveer a esa H. Primera Sala de observaciones y argumentos que creo son útiles para una eficaz justicia en el caso concreto, es decir, que los Poderes de la Unión protejan a los ciudadanos y a personas inocentes, y se castigue a los culpables.

Estoy convencido que, en el presente caso, se han producido violaciones tales a los derechos de la hoy sentenciada Florence Cassez Crepin, que resulta imposible que, humanamente, me quede con los brazos cruzados frente a tales violaciones.

  1. Interés de la petición a título de Amicus Curiae

Soy activista social en los temas de inseguridad, justicia, derechos humanos y particularmente en el tema de secuestro, pero sobre todo soy un mexicano preocupado porque en mi país se respeten las leyes y los derechos de las víctimas de delitos, así como también, se castigue a los culpables de cometerlos.

En ese tenor he sido Miembro del Consejo, Vicepresidente y Presidente de México Unido contra la Delincuencia, A.C. (2001-2010); Miembro del Observatorio Ciudadano del Poder Judicial Federal (2010-2011); Miembro del Consejo Directivo del Observatorio Ciudadano para la Seguridad, la Justicia y la Legalidad (2010-2011); Miembro del Consejo Ciudadano de Seguridad Publica y Justicia Penal del Distrito Federal (2001-2005); Miembro del Consejo del Instituto Mexicano de Estudios para la Justicia (2002-2005); Miembro del Consejo de Capacitación de la Policía de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (2010-2011); Miembro del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (2011); Miembro del Colectivo contra la Impunidad (2011); actualmente miembro fundador del proyecto de Apoyo Psico Emocional, Legal y Médico a Víctimas de la Violencia de la Delincuencia Organizada y del Abuso de Poder en toda la República, etc.. Durante los últimos 12 años me he dedicado a tiempo completo al activismo social en los temas referidos y en particular en el tema de secuestro.

Esta labor me ha permitido apoyar y ayudar a cientos de víctimas de delitos, en particular de secuestro y a conocer el modus operandi de incontables bandas dedicadas a la comisión de ese deleznable delito; las formas de ejercer presión contra los familiares; los niveles de violencia a que recurren en contra de la víctima directa del secuestro; el “cómo” del pago de los rescates; la pésima calidad de las investigaciones policiales y como tratan de que la víctima diga que vio a sus secuestradores y puede identificarlos, a pesar de que en la realidad hayan estado vendadas de los ojos durante su cautiverio, sin poder verlos; el cómo las autoridades llevan a cabo el análisis de las redes telefónicas; a conocer casas de seguridad y escenas del crimen; a compartir el dolor de las víctimas de este tipo de delitos; en fin, a aprender más de lo que nunca me hubiera gustado saber acerca de un delito que deja marcadas a las víctimas, a sus familiares y a su circulo cercano, de por vida.

Yo mismo he vivido el inmenso dolor cuando en el año 2000 mi amada Hija Paola Gallo Delgado (25 años) fue secuestrada de nuestra casa en Tepoztlán, Morelos y asesinada una semana más tarde a pesar de que ya habíamos pagado el rescate para que la liberaran y tuve que hacer personalmente, casi toda la investigación de su secuestro y asesinato y aporté a las autoridades de Morelos las pruebas y elementos que encontré, para que los responsables fueran identificados, ubicados, detenidos, juzgados y sentenciados por el delito cometido en contra de mi amadísima Hija, para lo cual recorrí durante 2 años y medio más de 80,000 kilómetros a lo largo del territorio nacional, viajé, investigue y busqué, personalmente, información en 7 Estados del País, subí a la sierra de Guerrero para buscar información del EPR ya que algunos miembros de esa organización guerrillera participaron en el secuestro de mi Hija y, todo ello, para lograr que hubiera justicia y el secuestro y asesinato de mi amada Hija no quedara como una cifra estadística más y los culpables pagaran conforme a la Ley, por sus delitos.

He dedicado una quinta parte de mi vida a buscar la verdad y la justicia para mi hija y para cientos o miles de personas más.

Así, me siento hondamente preocupado porque lo que le sucedió en este caso específico, a una mujer de nacionalidad francesa, Florence Marie Louise Cassez Crepin. Ello puede sucederle a cualquier persona, independientemente de que sea mexicana o extranjera y no obstante que pueda ser inocente. Puede pasarle, también, a cualquiera de nuestros hijos, familiares o amigos.

Cuando el estado de Derecho, el debido proceso y los derechos constitucionales no se respetan, todos estamos en peligro de ser víctimas del abuso del poder que se perpetra por servidores públicos que, estando para ayudar a los ciudadanos y a las víctimas de delitos, actúan dolosamente, como lo apreciamos en este caso concreto y cometen tales tropelías que los verdaderos culpables quedan en libertad para seguir delinquiendo en perjuicio de toda la población y culpan a quienes no pueden defenderse correctamente, ya sea por ignorar sus derechos, carecer de recursos patrimoniales para pagar un abogado que los auxilie y asesore o por ser de nacionalidad extranjera y desconocer el modus operandi de la procuración e impartición de justicia en México.

Después de revisar las evidencias de los hechos, conversado con personas que tienen conocimiento de los mismos, revisado y analizado documentos contenidos en el expediente, como las diversas versiones de las declaraciones de las “víctimas”, de los testigos y de los policías que actuaron en el caso, revisado partes policiales, conversado a profundidad con la sentenciada, etc., estoy convencido que la participación de Florence Cassez Crepin en la comisión del delito de secuestro por el que se le sentenció, no está probada y no solo eso, sino que además, existen múltiples irregularidades en su detención, arraigo y procesamiento que implicaron violaciones a sus derechos humanos y le impidieron gozar de un debido proceso como lo deben tener todos los acusados de un delito, por grave que este sea.

Finalmente, si no se prueba que una persona cometió un delito resulta aberrante sentenciarla por ello.

Una cuestión es presumir la participación de una persona en la comisión de un delito, detenerla e incluso consignarla ante un juez y, otra muy diferente, acreditar su responsabilidad sin duda alguna como elemento básico para sentenciarla. Una sentencia condenatoria debe basarse en hechos reales y concretos, debidamente probados, no en subjetivismos, presunciones, afirmaciones categóricas o en señalamientos de las autoridades policiales y de procuración de justicia que no acreditan la participación en la comisión del delito imputado, es decir, su culpabilidad, y pretenden apoyarse en múltiples declaraciones de las supuestas víctimas, declaraciones que resultan contradictorias entre sí y contradictorias también respecto de las declaraciones de las demás víctimas y/o contradictorias respecto de las declaraciones de los policías actuantes quienes a su vez se contradicen en sus declaraciones, a grado tal que no puede determinarse si alguna de todas esas declaraciones es cierta, cual es falsa o si todas son mentiras, incluyendo un supuesto operativo de rescate de victimas y detención de supuestos secuestradores.

Para que un Juzgador pueda emitir una sentencia condenatoria deben existir elementos congruentes y concatenarlos entre sí, que acrediten la culpabilidad del procesado y den sustento suficiente a la sentencia de culpabilidad, pero cuando esos elementos no prueban ni demuestran la culpabilidad, cuando ni siquiera sirven para apreciar que la persona acusada participó en la comisión del delito que se le imputa, cuando las violaciones a los derechos del debido proceso de la procesada, hoy sentenciada, es tal que incluso se violan sus derechos humanos y se violan criterios establecidos por organismos internacionales de derechos humanos, la sentencia absolutoria por el delito del que se le acusa debe ser categórica por no existir elementos para declararla culpable.

A pesar de todos los años que han transcurrido desde que se detuvo a Florence Cassez Crepin, ya más de 6 (seis) años a la fecha, no ha conseguido probarse que ella participó en los secuestros de los que la acusó la PGR y los agentes de la AFI desde finales del año 2005 y, sin embargo, fue sentenciada por ellos.

En ese sentido, manifiesto también mi honda preocupación de que, en tanto que ella fue acusada de una conducta criminal que no ha sido probada, los verdaderos responsables pueden estar en libertad y, a la vez, los agentes de la AFI y PGR que alteraron los diversos elementos que investigaron para incriminarla a ella, sin éxito, tal vez han repetido su conducta ilegal en perjuicio de otras personas inocentes a quienes han incriminado falsamente dañando en forma irreparable la justicia y la confianza de los mexicanos en sus instituciones de seguridad y justicia.

Al seguir libres los verdaderos culpables de los delitos por los que se sentenció injustamente a Florence Cassez Crepin se otorga una patente de impunidad a esos verdaderos culpables y a quienes, con su actuar, los protegieron para que sigan cometiendo delitos, abusos y atropellos en perjuicio de personas inocentes, lo cual agravia a la sociedad mexicana entera.

  1. Nacionalidad de la Sentenciada y Debido Proceso

La sentenciada de 37 años de edad cumplidos, responde al nombre de Florence Marie Louise Cassez Crepin (en lo sucesivo Florence Cassez Crepin), nacida en Francia el 17 de noviembre de 1974, e hija de Padres Franceses, según ha quedado plenamente acreditado y aceptado en el expediente del caso con evidencias integradas al expediente.

Sin embargo resulta sumamente importante referirnos desde ahora, a la nacionalidad de la sentenciada ya que al ser detenida, sin discutir en este momento ni las circunstancias, ni la legalidad o ilegalidad de la detención, debieron cumplirse formalismos para garantizar el Debido Proceso de la detenida, en este caso, Florence Cassez Crepin.

En este caso ello no ocurrió, ya que no se permitió a la hoy Sentenciada, hacer uso en forma alguna, de su derecho de defensa, pues en ningún momento se le permitió entrevistarse con su defensor antes de rendir declaración, su primera declaración ministerial el día 9 de enero del 2005, así como se cometieron en su perjuicio otras graves violaciones que señalamos con posterioridad pero de las que vale la pena anticipar la siguiente:

No se comunicó de inmediato a las autoridades francesas, a través de la representación Consular acreditada en México, el hecho de que una mujer de nacionalidad francesa había sido detenida por la Procuraduría General de la República, a fin de que se le asesorara adecuadamente, negándose nuevamente su derecho de defensa violando con ello también la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares que, por ser un Acuerdo Internacional suscrito por México, en los términos del artículo 133 Constitucional, es de aplicación obligatoria y al no haberse respetado, se perjudicó a Florence Cassez Crepin.

A mayor abundamiento la propia Procuraduría General de la República ha reconocido que no dio aviso a la Embajada o al Consulado Francés en México sino hasta transcurridas más de 24 horas después de su detención. Como veremos más tarde, Florence Cassez Crepin no fue detenida en el día y hora que señala la Procuraduría General de la Republica, sino casi 20 horas antes de esa hora, dejando a Florence Cassez Crepin privada ilegalmente de su libertad por casi 20 horas, en que fue amedrentada por diversos medios y en que se le estuvo señalando, por los policías que la detuvieron, como secuestradora e integrante de una banda dedicada a la comisión de ese delito, detención que, cabe señalar, no fue realizada por mandato judicial alguno, ni obró orden de detención girada por ministerio público y, a pesar de ello, fue retenida por casi 20 horas, constituyendo el actuar de los policías federales que lo hicieron, un delito en perjuicio de Florence Cassez Crepin, que a la fecha, no ha sido investigado ni recibido castigo alguno.

  1. Domicilio en que habitaba

Florence Cassez Crepin habitó inicialmente en el departamento que su hermano tenía Toluca, Estado de México. Posteriormente, del 15 de julio del 2004 al 15 de julio del 2005, en un departamento rentado que compartía con una amiga en un inmueble ubicado en las calles de Puebla, Colonia Roma en el Distrito Federal y del 15 al 22 de julio del mismo 2005, en el Rancho las Chinitas ubicado en las afueras del Poblado de Topilejo, al sur del Distrito Federal (cuya ubicación esta perfectamente explicitada en el expediente), dónde habitaba quién había sido su novio hasta hacía unos días, el Sr. Israel Vallarta Cisneros.

Al concluir su relación con el Sr. Vallarta, en julio de 2005, Florence Cassez Crepin decidió viajar a Francia para visitar a sus Padres, lo que hizo el 22 de julio de 2005 y, mientras tanto, dejó sus muebles guardados en el Rancho las Chintas dónde vivía el Sr. Vallarta.

Florence Cassez Crepin, decidió, después de estar viviendo con sus padres en Francia, regresar a vivir en México, ya que el País le gustaba, lo mismo que la forma de vida, tranquilidad y oportunidades de trabajo que había apreciado existían en nuestro País, llegando de Francia el 22 de septiembre del 2005 de regreso.

Cuando regresó de Francia a México, aceptó la propuesta del Sr. Vallarta de que, en tanto encontraba un departamento al cual pudiera irse a vivir y un empleo que le permitiera pagarlo, viviera en la casa que el mismo ocupaba en el Rancho las Chinitas.

Casi un mes antes de su detención, el 06 de noviembre del 2005, Florence Cassez Crepin fue contratada para desempeñar responsabilidades en el Hotel Fiesta Americana Grand Chapultepec ubicado en Mariano Escobedo 756, Colonia Anzures, de esta Ciudad de México D.F. Igualmente, rentó un pequeño departamento ubicado a unas tres calles de distancia de su centro de trabajo adonde mudó sus pertenencias y muebles desde el Rancho las Chinitas, lo que estuvo haciendo por las mañanas del 6 y 7 de diciembre y se encontraba haciendo lo mismo el día 8 cuando cerca de las 10:30 de la mañana, circulando por la carretera federal México D.F. a Cuernavaca, fue detenida, junto con el Sr. Vallarta por policías federales que empezaron a acusarla de ser secuestradora.

Cabe señalar que obra en el expediente la constancia expedida por el Hotel Fiesta Americana Grand Chapultepec en el sentido que Florence Cassez Crepin estuvo trabajando con ellos hasta el día en que faltó y ya no se presentó, siendo este el día de su detención, 8 de diciembre del 2005.

Conviene mencionar que unos cuantos días antes de su detención Florence Cassez Crepin acudió a la Secretaría de Relaciones Exteriores a renovar su permiso para trabajar en México, lo que resulta una evidencia de que ella deseaba permanecer en el país y en su trabajo apegándose al cumplimiento de las leyes de nuestro País.
  1   2   3   4   5   6

similar:

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconArturo Pérez-Reverte Indice 0

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconEntrevistas do ministro celso amorim 4

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconCarta Abierta al Ministro de Educación

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconA. bibliografia di arturo pérez-reverte

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconInforme. A: Sr. Jefe de Gabinete de Ministro

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconPopulistas de izquierda a derecha Arturo Jiménez

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconFunes y su ministro Munguia Payes. Pag. 1

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconReflexióN: por arturo zambo cavero

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconDirección: Liliana Heer / Arturo Frydman

H. Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea iconDirección: Liliana Heer / Arturo Frydman






Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
p.se-todo.com