I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación






descargar 60.27 Kb.
títuloI. Los hechos sobre los que se basa esta acusación
página3/5
fecha de publicación04.03.2016
tamaño60.27 Kb.
tipoDocumentos
p.se-todo.com > Ley > Documentos
1   2   3   4   5

II. La acusación constitucional como juicio político


Conforme al artículo 1 de la ley 20502, el Ministerio del Interior y Seguridad Pública es el colaborador directo e inmediato del Presidente de la República en asuntos relativos al orden público y la seguridad pública interior, para cuyos efectos concentrará la decisión política en estas materias.

Que el Ministerio del Interior concentre la decisión política en materias relacionadas con el orden público y la seguridad pública interior quiere decir que él debe ejercer las facultades que le confiere la ley, de modo adecuado y oportuno, con la finalidad primordial en este caso de “velar por la mantención del orden público en el territorio nacional” (art. 3° b L 20502).

Para lograr esta finalidad, entre otras cosas, la ley somete a su decisión la actuación de “las fuerzas de orden y seguridad pública” (art. 2º L 20502).

Por consiguiente, es deber del Ministro desplegar esas fuerzas de modo oportuno y apropiado para mantener el orden y la seguridad pública interior. El modo y la oportunidad precisos en que esas fuerzas deben ser desplegadas es una cuestión, como lo reconoce la ley, de “decisión política”, lo que quiere decir que es una potestad discrecional, porque su ejercicio exige un juicio de oportunidad y prudencia por parte de la autoridad de gobierno. El ejercicio de las facultades en este sentido discrecionales está sujeto a un control negativo por parte de los tribunales de justicia, que pueden declarar ilícita una decisión discrecional cuando ella es manifiestamente contraria a la ley o es arbitraria. Pero la discrecionalidad del Ministro del Interior implica que su potestad está determinada por la ley sólo en cuanto a sus límites exteriores, por lo que ese control resulta aplicable sólo en casos en que se presenten actos que adolezcan de una grosera ilegalidad o de arbitrariedad. Adicionalmente a dicho control jurisdiccional, la Constitución encomienda a esta Cámara una función fiscalizadora que mira a que las potestades que los órganos superiores del Estado detentan sean ejercidas de modo correcto y adecuado y, en particular, a que dichas autoridades no incurran en infracciones o abusos de poder que constituyan alguna de las causales que autorizan a acusarlas constitucionalmente. Esto no es sólo un juicio “negativo” sobre la infracción por la autoridad respectiva de sus límites legales como es propio de la autoridades judiciales; esto es un juicio político, en que la Cámara, a través de esta acusación, es llamada a pronunciarse sobre si el modo en que el Ministro del Interior ha ejercido las potestades públicas que detentan ha sido adecuado y apropiado a la luz de las tareas y responsabilidades que le atribuyen la constitución y las leyes, o si, por el contrario, las ha ejercido con infracción o abuso de poder que constituya una causal de acusación constitucional.

Dicho de otro modo, el hecho de que una potestad sea una potestad política, de ejercicio discrecional, no quiere decir que está más allá de toda impugnación. Para eso precisamente existe el mecanismo de la acusación constitucional. Dicho mecanismo es el modo de control aplicable decisiones políticas que constituyen abusos de poder en los términos establecidos por la Constitución. Esto es lo que distingue el juicio “político” del juicio judicial: el Congreso, en las acusaciones constitucionales, no ejerce funciones judiciales, no está desempeñando la facultad de juzgar, reservada en forma total y absoluta a los tribunales establecidos por la ley. Por eso llamamos a la acusación “juicio político” (Schweitzer, “Juicio político o acusación constitucional” (1955), en Tavolari, (ed) Doctrinas Esenciales. Derecho Constitucional (2010), p 402).

Esta es la razón por la cual, como el mismo Schweitzer nota al analizar las causales de acusación constitucional, genéricamente considerados, rara vez constituirán delito los actos gubernativos en que participen el Presidente de la República y sus ministros de Estado, aunque comprometan gravemente el honor o la seguridad del Estado; en general tampoco constituirán delitos esos actos aunque infrinjan la constitución y las leyes.

Por eso mientras la causal constitucional para acusar al Ministro del Interior es genéricamente “infringir la constitución o las leyes” (art. 52), dicha infracción a la Constitución puede asumir cualquiera de las formas a las que se refiere el inciso 2° del N° 1 del artículo 53: “delito, infracción o abuso de poder”.
1   2   3   4   5

similar:

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconInforman sobre los hechos de la realidad, que los explican, los comentan

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconL proyecto se basa en que las estudiantes comprendan, recuerden y...

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconEl poder del Opus, los ‘kikos’ o los Legionarios de Cristo está en...

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconII.– Los hechos que sustentan la promocion de esta accion privada

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación icon3°. Que a fin de determinar la legislación sobre la cual deben analizarse...

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconLeads redactados sobre los hechos suscitados en el estado de oaxaca el 15 de febrero del 2011

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconInvestigación que esclarezca e imponga las sanciones que correspondan...

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconGÉneros periodísticos de opinióN
«los pobres son como animales: parece como si estuvieran hechos de otra sustancia». Ahora, cuando se está viendo venir la crisis...

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconEl programa del curso abarca todos los aspectos necesarios para dominar...
«ciberperiodismo» y, una vez terminada esta experiencia, continuar profundizando sobre la práctica del oficio

I. Los hechos sobre los que se basa esta acusación iconTaller sobre la película: crónica de una muerte anunciada de gabriel garcía márquez
«Nunca hubo una muerte tan anunciada», declara quien rememora los hechos veintisiete años después: los vengadores, en efecto, no...






Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
p.se-todo.com