"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo "un saludo a la bandera"






descargar 62.52 Kb.
título"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo "un saludo a la bandera"
fecha de publicación17.11.2015
tamaño62.52 Kb.
tipoDocumentos
p.se-todo.com > Ley > Documentos

4403.doc.- Página de

Trascripción del libro

ANATOMÍA DE UN FRACASO,

(LA EXPERIENCIA SOCIALISTA CHILENA)

Emilio Filippi y Hernán Millas

grandes reportajes Zig Zag





TRES AÑOS ANTES

EN septiembre de 1973 Allende encontró la muerte.

Tres años antes, en septiembre de 1970, había logrado hacer realidad el sueño de toda su vida: ser Presidente de Chile. Y él así lo admitía. Cuando un periodista, en 1964, año en que también fue candidato, le preguntó: "Tiene usted antojos?", él le replicó: "Claro que sí: hace treinta años que tengo el antojo de ser Presidente", Y, al pedírsele que describiese cómo sería el año 3000, contestó, riéndose: "Sin mi candidatura…, probablemente".
Fue cuatro veces candidato, y a la cuarta, lo consiguió. El prefería hablar sólo de tres, "porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo "un saludo a la bandera". Entonces obtuvo 52 mil votos frente a los 446 mil de Ibáñez.
En 1958 casi lo consiguió y estuvo apenas a 33 mil votos de la meta. En 1964 se alejó mucho, y Eduardo Freí lo derrotó por 432 mil votos.
Por eso, en esa campaña de 1970 hubo muchos escépticos. "Allende está rayado. Tiene jetta", decían en la misma Izquierda. Y tanto que la Izquierda (reunida ahora en la Unidad Popular) reflexionó mucho antes de decidirse por él. Durante un mes estuvieron reunidos en mesa redonda, cavilando si el candidato debía ser Allende, o el radical Alberto Baltra, o Jacques Chonchol (entonces del Mapu), el poeta comunista Pablo Neruda e incluso el senador Rafael Tarud, del minúsculo partido API (Alianza Popular Independiente).

En su propio partido, el Socialista, Allende fue designado como candidato gracias a que la mayoría del Comité Central -que apoyaba a Aniceto Rodríguez - prefirió abstenerse.
Hubo un momento en que llegó a pensarse que no se produciría acuerdo en la UP. Un periodista adicto escribía acerca del cónclave de la Izquierda: "Allende, a pesar de que a simple vista aparecía con mucha chance, pasa por su hora cero". Y su propio partido complotaba contra Allende. El mismo periodista escribía: "La actitud del PS de crear dificultades en el programa presidencial al encontrarlo muy suave y retirarse a un claustro privado, ha mermado en forma apreciable sus posibilidades".
Inesperadamente, aunque con fórceps, salió Allende. El Partido Comunista inclinó la decisión. Pero los oponentes de Allende, los representantes de su Partido Socialista, lograron imponer que en caso de ser elegido debería gobernar, junto y en un mismo nivel - ni un peldaño más arriba- con un Comité Político que integrarían los jefes de los partidos de la Unidad Popular. Ellos orientarían su administración. "Será un prisionero de la Unidad Popular", - proclamó entonces la prensa adversaria.
Tal vez en ese momento quedó sellada la suerte adversa del Gobierno de Allende. Seria un mandatario sin autonomía de mando.
El PC, utilizando la frase de su secretario general, Luis Corvalán, expresó que “los porfiados hechos indican que Allende es la única figura de la Izquierda que tiene chance". Las tres campañas anteriores, que para los otros lo habían gastado, lo hacían, en cambio, conocido en todo el país.
Partió la campaña.

Sus oponentes eran el ex presidente Jorge Alessandri (había derrotado a Allende por escaso margen en 1958). Era el candidato de la Derecha, aunque él personalmente rechazaba que lo tildaran de conservador o derechista. Prefería que le dijesen que era un obsesionado por la eficiencia y exactitud. En la campaña se destacarían sus rasgos de austeridad. Desde hacía quince años vivía solitario en un departamento de un viejo edificio con ventanas hacia la Plaza de Armas. Podía disminuirle votación su avanzada edad, ya que entraría a La Moneda a los 78 años. Sus adversarios lo presentaban como el hombre que representaba el revanchismo de los sectores empresariales.



Jorge Alessandri, candidato independiente apoyado por la Derecha, resultó segundo, a escasos votos, en ¡a elección presidencial.




El otro rival era Radomiro Tomic, abanderado de la Democracia Cristiana. que tenía a Frei en la Moneda. Su slogan era "ni un paso atrás" en las conquistas logradas con Frei. También advertía “si quiere usted un amanecer tranquilo el día 5, vote por Tomic". Sostenía que su nombre trataba de unir a los chilenos y no dividirlos en grupos irreconciliables. De ganar Alessandri, al paralizarse el proceso de cambios Iniciado por Frei, aumentaría el extremismo de izquierda. Si vencía Allende, pronto lo sobrepasarían sus ultras, los que lo forzarían a apurar el paso revolucionario.


El abanderado democratacristiano Radomiro Tomic llegó en tercer lugar.

La división de las fuerzas democráticas permitió el triunfo de Allende.


Con dos candidatos tan opuestos como Alessandri y Allende, el electorado fue polarizándose. Tomic ofrecía casi el mismo programa que Allende, aunque advirtiendo que haría los cambios en libertad y democracia, Naturalmente, divididas las fuerzas democráticas no marxistas, la primera chance la tendría el abanderado de la UP.
Allende supo ser buen candidato. Nunca se presentó como un marxista que, de triunfar, ¡m plantaría el marxismo y la dictadura del proletariado. Y la noche del triunfo repetiría: "Mi gobierno no será un gobierno comunista, ni socialista ni radical; será el gobierno de las fuerzas que componen la Unidad Popular, algo auténticamente chileno y de acuerdo a nuestra realidad".
Si alguien tenía dudas, Allende te recordaba: "En 1938 era tan marxista como ahora, y fui Ministro de Salud de don Pedro Aguirre". Y agregaba: "Fui elegido presidente del Senado a pesar de que sólo había dos socialistas, y me reeligieron porque daba garantías a todos” .



Allende fue cinco veces candidato.

Para presentarse en público vistió de minero del carbón, de pescador, de campesino y de minero del cobre. Aunque habitualmente usaba una guayabera cubano y un sombrero jipijapa, el ex Mandatario era considerado un hombre elegante en el vestir.

Su guardarropa era nutrido y tus trajes de fina confección.

Cuando un corresponsal extranjero le preguntó si se terminarían las elecciones en Chile en caso de ser elegido presidente, Allende le respondió: "Es estúpido pensar aquello. Ellas seguirán efectuándose. No hay cosa que les guste más a los chilenos que las elecciones. Si las próximas nos son adversas, entonces apagaríamos las velas y nos iríamos".
Su programa constaba de dos partes. Una eran las "Primeras Cuarenta Medidas", y que constituían el caramelo que saborearía el pueblo.

Cuarenta hermosas promesas:

Medio litro de leche para cada niño.

En la Casa Presidencial de Viña del Mar veranearían los escolares.

Los libros y útiles escolares serían gratuitos.

Nadie pagaría en los hospitales.

Las viviendas que no fuesen mansiones estarían exentas de contribuciones.

Daría jubilación a todas las personas mayores de 60 años, aunque no tuviesen previsión social.
En lo macizo, el programa consultaba nacionalizar la gran minería del cobre y del hierro, los Bancos, la Compañía de Teléfonos, el comercio exterior, las grandes empresas monopólicas.

Las enumeraba: serían cuarenta y cinco.

Pero advertía: "Todas estas expropiaciones se harán siempre con pleno resguardo del pequeño accionista-, no vamos a despojar a nadie".
Allende en esta forma no era un candidato que inspirase temor a la clase media ni a los profesionales. Todo lo contrario. Eran sus compañeros los que producían desconfianza. "Allende es un demócrata", se decía.
Además, en lo humano, tenla cierto carisma ante las multitudes.

Convencía. "En treinta y dos años de político me han dicho de todo, menos que he robado o que soy homosexual", repetía.

Tampoco le importaba que se dijera de él que como médico sólo efectuó autopsias. "Cuando era alumno de Medicina costeaba mis estudios trabajando de interno en la Casa de Orates. Cuando me recibí, me rechazaron, en Sanidad y en la Beneficencia por mis ideas. Tuve que trabajar como legista".
Es cierto que Allende había sido uno de los creadores de la OLAS (Organización Latinoameri7 cana de Solidaridad -con los guerrilleros-), que naciese en La Habana. Pero la OLAS se había extinguido de muerte natural después del fin del Che Guevara. Allende le daba a su participación, una intención humana, de ayudar a los perseguidos.

Y cuando fue presidente del Senado acompañó a la Isla de Pascua a los seis hombres que sobrevivieron al Che, y que iban rumbo a Tahití y París: Echó a la broma las fotos que le tomaron en, Pascua. "Señores senadores, ustedes saben qué grato es para cualquier hombre o persona de cualquier color político o religioso llegar a Pascua y que se le reciba con un collar de flores. ¡Yo iba a rechazarlo! Jamás. Además, la niña que me puso el collar de flores era una pascuense bellísima, y yo estuve muy agradecido".







La primera presentación del equipo de la Unidad Popular, en una de las proclamaciones de Allende. Allí, juntos, están comunistas, socialistas, radicales marxistas, mapucistas (movimiento escindido de la Democracia Cristiano, y de ideología marxista) e independientes de izquierda.
La noche en que se supo que Allende había obtenido leve mayoría sobre Alessandri (con el 36 por ciento de los sufragios), sus partidarios salieron a la callo a celebrar y "defender la victoria". Desde ese momento se pusieron en pie de guerra para impedir que el Congreso dijera otra cosa.



Para apoyar a Allende en el Congreso Pleno, la Democracia Cristiana exigió la dictación de siete estatutos de garantías constitucionales. Una comisión mixta DC-UP estudió los términos de' dicho acuerdo, que después ratificó si Parlamento.



El entonces candidato Salvador Allende buscó al presidente del PDC, senador Benjamín Prado, para solicitarle Poyo. Se comprometió a “respetar la Constitución y hacer un socialismo en democracia y libertad".





El senador Prado, al informar a los periodistas, declaró que la DC apoyaría a Allende, en vista de que éste se había comprometido a cumplir sus promesas de hacer un gobierno "dentro de la institucionalidad burguesa".




El propio Allende concurrió el Congreso Pleno a votar las garantías constitucionales. Y en emocionado discurso se comprometió "ante la Historia" a que su Gobierno sería democrático y respetuoso de la Constitución y las leyes.


Respecto a que el Partido Comunista podría dominarlo, se recordaban sus viejas disputas con esa colectividad. El 18 de junio de 1948 había precisado su posición en el Senado: "Los socialistas chilenos, que reconocemos ampliamente muchas de las realizaciones alcanzadas en Rusia Soviética, rechazamos su tipo de organización política, que la ha llevado a la existencia de un solo partido, el Partido Comunista. No aceptamos tampoco una multitud de leyes que en ese país entraban y coartan la libertad individual y proscriben derechos que nosotros estimamos inalienables 'a la personalidad humana. Existe alguna diferencia por eso entre un demócrata y un hombre de la Rusia Soviética".
En verdad que, desde 1948, el Partido Socialista se había ido inclinando hacia la extrema izquierda, para llegar a situarse a la siniestra del mismo Partido Comunista. Pero esas expresiones podían ser su aval acerca de lo que informaba su pensamiento.
El triunfo de un Allende que se manifestase marxista, pero que sostuviera que haría un gobierno democrático, podía ser aceptado por el chileno. Incluso por el que fuese su enemigo político.

La idiosincrasia del chileno es tolerante.

El demócrata asentía de (sic) que la democracia debía correr sus riesgos. Tampoco creía que pudiera ocurrir lo peor. Imaginaban que los que les advertían del peligro exageraban. Lo decían basados en el pasado.
En 1938 el marxismo había entrado en escena con el Frente Popular. El Diario Ilustrado (conservador) editorializaba en vísperas de las elecciones: "Es indudable que no queremos para Chile lo que el Frente Popular trajo a España: templos incendiados, conventos profanados, religiosas violadas".

Pero fue electo Pedro Aguirre Cerda (él era radical no marxista, pero apoyado por éstos) y no ocurrió nada de ello.

Su slogan fue: "gobernar es educar", Chile tuvo su primer cardenal, José María Caro. Lo que más destacó en su breve administración interrumpida por la muerte fue la industrialización y la creación de la Corfo (Corporación de Fomento de la Producción), la Endesa (Empresa Nacional de Electricidad, que construyó gigantescas centrales hidroeléctricas-) y la Enap (Empresa Nacional del Petróleo), que extrajo petróleo del helado suelo austral.
En 1952, los adversarios del General Carlos Ibáñez del Campo buscaron llevar el debate en torno a "totalitarismo o democracia", pensando en su primera administración, en la que fuese dictador.

lbáñez, con el símbolo de una escoba - con la cual prometía barrer la politiquería - obtuvo el 49,1 por ciento de los votos. Tampoco se cumplió el presagio de sus opositores. Ibáñez gobernó democráticamente e incluso llegó a derogar la Ley de Defensa de la Democracia, con la, que el presidente radical Gabriel González Videla proscribiese a los comunistas cinco años atrás.
Esos antecedentes fueron el valium sedante que apaciguase a quienes veían que, con Allende, el país podría convertirse en otra Cuba.
"Un Estado en forma", fue él juicio de Spengler acerca de Chile. Un presidencialismo democrático que permitió que en 151 años de vida independiente - empezando por su prócer Bernardo O'Higgins- Chile tuviese sólo 34 presidentes.





El Congreso Pleno elige, al final, a Allende Presidente de Chile. Más tarde, entrevistado por Régis Debray, el ya Mandatario dijo que su aceptación de las “garantías” había sido una táctica ara alcanzar el Gobierno.
Entre la elección presidencia¡ y el día del pronunciamiento del Congreso Pleno hubo conmoción en Chile. Muchos personas veían en el advenimiento del marxismo un peligro siniestro. El General René Schnaider, Comandante en Jefe del Ejército, había sostenido el derecho del Parlamento a dirimir el problema, de acuerdo a la Constitución. Grupos exaltados propiciaban otras salidas no constitucionales. Uno de esos grupos, que pretendió secuestrar el General Schneider, terminó asesinándolo en el intento. El hecho conmovió al país. Se decretó el Estado de Sitio, y pronto se descubrió a los culpables. La mayoría fue enviado a la cárcel y procesada. Algunos huyeron del país.


En las fotos: algunas escenas de la reconstitución del crimen, de detenidos con las armas homicidas, el uniforme de la víctima y el militar mártir.






Y un "Estado en forma" tenía la madurez necesaria para no precipitarse en el totalitarismo.

Con ese clima se efectuaron las elecciones presidenciales M 4 de septiembre de 1970.
Allende triunfó en las urnas con un millón 75 mil votos (el 36,3 por ciento). Segundo, Jorge Alessandri, con un millón 36 mil votos (el 34.9), y tercero, Tomic, con 824 mil sufragios (el 27,8).

Allende era virtual ganador, aunque con una estrechísima primera mayoría relativa. Le ganaba a Alessandri por apenas 39 mil votos (el 1,4 por ciento).
El resultado revelaba, también, que casi los dos tercios del electorado rechazaba una alternativa marxista. Los que votaron por Alessandri y por Tomic (dos de cada tres chilenos) creían en la democracia.

El proceso electoral todavía no había terminado. La Constitución chilena establece que queda ungido Presidente Electo el ciudadano que obtenga la mitad más uno de los votos. A Allende le faltaba muchísimo para ello: 400 mil votos (el 15,2 por ciento).
Cuando no hay tal mayoría, la Constitución Indita el camino: el Congreso Pleno (50 senadores y 150 diputados) tendrá que elegir entre las dos primeras mayorías. En este caso, tenía que ser entre Allende o Alessandri.

Ambos, ante el Congreso Pleno, llegaban en Igualdad de condiciones.
La Democracia Cristiana, durante la campaña electoral había propuesto crear la segunda vuelta, como en Francia. De este modo, el Presidente elegido representaría a las grandes mayorías. Sin embargo, ni los partidarios de Alessandri ni los de Allende aceptaron esa Iniciativa.

De ahí que pesase sobre el Congreso la trascendental responsabilidad de dirimir el pleito.
Existía, sí, una tradición que, para los chilenos, pesa mucho. Hasta entonces siempre el Congreso Pleno había respetado la primera mayoría. Incluso, durante la campaña, los tres candidatos repitieron: "El que gane por un voto será el Presidente".
Ahora venia el dramático dilema. Los que votaron por Alessandri argumentaron: "Es cierto que hay esa tradición, pero fue entre candidatos democráticos; ahora es abrirle las puertas de La Moneda al marxismo no obstante ser una minoría".
En el Congreso Pleno, Allende era también una minoría. Contaba apenas con 78 parlamentarios. Mucho menos de la mitad.

Si Allende esperaba ser Presidente, necesariamente debía golpear las puertas de la Democracia Cristiana. Ella, con sus 75 parlamentarios, decidía.

Fue así como ese partido debió meditar y reflexionar.

Olvidar todos los agravios de una campaña enconada ("Con Tomic ni a misa", había dicho el Secretario General del PC, Luis Corvalán).

"El imperialismo juega dos cartas en esta elección: Alessandri y Tomic", afirmaba el Partido Socialista.
Los alessandristas propusieron que el Congreso Pleno eligiese a Alessandri y éste se comprometía a renunciar. Así habría nuevas elecciones, y con la lección aprendida, las fuerzas democráticas llevarían un solo candidato. Tomic se opuso: "No se puede salvar la democracia destruyendo al país. De aquí en adelante, las elecciones serían componendas".

Benjamín Prado, presidente de la DC, expresó: "Negarle la posibilidad de asumir a Allende seria como haberle dicho al 36 por ciento del electorado: ustedes tienen derecho a participar en las elecciones, pero no pueden ganar. Nosotros perdimos el Poder y lo volveremos a tener, mientras seamos capaces de ganarlo limpiamente".

Pero también la Unidad Popular despertaba recelos. Allende estaba acompañado por algunos elementos no deseables. ¿Ouién podría garantizar que no ocurriera con él lo mismo que sucediese con Fidel Castro, que en Sierra Maestra se proclamaba demócrata, católico y devoto de la Virgen?


a transmisión del mando.

El Presidente Eduardo Frei, en la tradicional ceremonia constitucional, hace entrega de las insignias del poder a Salvador Allende.

Una vez más allí actúa dentro de las "normas burguesas", aunque en lo formal resuelve no vestir con las exigencias del protocolo, sino un oscuro traje de calle.


En dramática reunión, la Junta Nacional de la Democracia Cristiana acordó que sus parlamentarios le dieran el voto a Allende en el Congreso Pleno, pero siempre que éste aceptase la consagración de siete Estatutos de Garantías Democráticas. Estos es incorporarían a la Constitución.
Allende, como senador, también concurriría con su voto. Las siete garantías eran:


  • la Constitución aseguraba la libre creación, existencia y desenvolvimiento de los partidos políticos;




  • en los medios de comunicación se convenía en el libre acceso a la prensa, radio y televisión de todas las corrientes en igualdad de condiciones.




  • Se consagraba constitucionalmente que la fuerza pública está organizada única y exclusivamente en las Fuerzas Armadas y Carabineros, que no se podrían organizar ni milicias populares ni guardias blancas.




  • Las Fuerzas Armadas y Carabineros serían instituciones profesionalizadas, jerarquizados, obedientes y no deliberantes. Se reservaba a los Comandantes en Jefe la facultad plena para el nombramiento de sus subordinados.




  • En el Estatuto de Educación se proclamaba que ésta sería independiente de toda orientación ideológica oficial.




  • Se reiteraba la garantía constitucional que establece el derecho a asociarse, organizando cooperativas, formando sindicatos, que se mantendría el derecho de petición y de huelga.




  • Por último, se modernizaban las garantías constitucionales del derecho de reunión y de libertad personal, estableciendo que su ejercicio sólo podrá reglamentarse por Ley.




El primer Gabinete de Allende. Allí figuran José Tohá, Clodomiro Almeyda y otros dirigentes del bloque marxista de la Unidad Popular.
Pedro Vuskovic, un ingeniero comercial, que era funcionario internacional, fue el encargado de la conducción económica del país. Su plan era claro: había que destruir la economía capitalista para edificar sobre sus ruinas el "nuevo orden". Vuskovic usó el camino de la intervención, de las requisiciones, de la compra y de los conflictos laborales, para pesar las empresas privados el área estatal.


Por primera vez se manifestaba desconfianza hacia quien sería elegido Presidente de la República.

En la Unidad Popular las "garantías constitucionales" tuvieron el sabor de un purgante. Pero si París bien valía una misa para Enrique IV, alcanzar la tomo de La Moneda bien valía dar esas garantías que para la DC resultaban tan preciosas.

Allende fue al Senado a votar las garantías constitucionales. El Congreso Pleno lo eligió Presidente de Chile con los dos tercios de los parlamentarios: 153 sufragios contra 35 de Alessandri y 7 en blanco.
Así, Allende le debió ser Presidente de Chile a la Democracia Cristiana.
“¿Juráis o prometáis desempeñar fielmente el cargo de Presidente de la República, conservar la integridad e independencia de la Nación y guardar y hacer guardar la Constitución y las Leyes?", le preguntó el Presidente del Senado, Tomás Pablo.

"Sí, prometo", respondió Allende.
¿Cuál era la posición de las Fuerzas Armadas?
El general Oscar Bonilla, hoy (1974) Ministro del Interior, lo precisa:

En esa oportunidad se presentó una situación sumamente crítica, porque existía el propósito de algunos sectores de la ciudadanía o políticos, de elegir a al que había obtenido la segunda mayoría.

Esa era, una situación que tradicionalmente no ocurría en nuestro país, porque siempre se mantenía el respeto por el primero, aunque no tuviera el cincuenta por ciento.

Entonces, don Salvador Allende corría el peligro de ser eliminado, y elegir al segundo. En estas circunstancias, el General Schneider, Comandante en Jefe del Ejército, hizo una histórica declaración, en el sentido de que las FF. AA. respetarían la Constitución.

Es decir, nosotros acatábamos lo que por las vías legales se determinaba, o sea, el Congreso tenía que elegir y ése era su responsabilidad.

En sus manos estaba y a nosotros sólo nos correspondía acatar obedientemente al Poder Civil la resolución que el Congreso tomara.

Es decir, que, gracias a esta seguridad, don Salvador Allende se convirtió en Presidente de Chile.

¿Qué pasó después? Vino la reacción de la parte contraria, asesinaron a nuestro Comandante en Jefe del Ejército, al General René Schneider, pagamos nuestro tributo a esta libertad cívica con nuestro propio Comandante en Jefe, asesinado cobardemente por el bando contrario, pero seguimos impertérritos, siempre en la misma línea de respeto a las disposiciones constitucionales.

Se respeta a un Gobierno que está legalmente elegido y que, por lo tanto, para nosotros era un Gobierno al cual le debíamos obediencia, nos gustara o no nos gustara, pero era un Gobierno elegido por los procedimientos constitucionales y esto era para nosotros lo fundamental.

similar:

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconNació en Valencia en 1946, pero se trasladó a Madrid con su familia...

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconEl nombre fue elegido por los consumidores, a través de las redes sociales de la marca

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" icon* Este poema fue encontrado después de la muerte de Blake junto con...
«Se puede ver sólo lo que se observa y se observa sólo lo que ya está en la mente.»

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconEn Uruguay tenemos un nuevo presidente electo. Los “tiempos editoriales”...

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconSu regreso al primer amor no fue el que había soñado. El ex periodista...

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconDeficiencia tanto de docencia como de Alumnado
«Yo creo que fue más que nada fue como un acuerdo, tenían muchos problemas por diversas cuestiones, pero aún así llevan una relación...

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconMientras te reias joe se fue. Cuando te das cuenta de que se va sales detrás de el

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconAntonio Blay fue investigador de la naturaleza humana y del desarrollo...

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" icon2. Este pronunciamiento fue apelado por la parte demandante, cuyo...

\"porque la campaña de 1952 (cuando fue elegido Carlos Ibáñez) fue sólo \"un saludo a la bandera\" iconCarlos María de Bustamante, nacida el 4 de noviembre de 1774 en Oaxaca...






Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
p.se-todo.com