Tema la poesía española a partir de 1950




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TEMA 8. LA POESÍA ESPAÑOLA A PARTIR DE 1950


0. Notas sobre la poesía española a partir de 1939- años 40

Las distintas tendencias de la poesía de la posguerra

  • Poesía arraigada: el garcilasismo: revista Garcilaso

  • Poesía desarraigada: Espadaña. Victoriano Cremer

  • Hijos de la ira, '44 Dámaso Alonso

  • Sombras del paraiso, Vicente Aleixandre

  • Grupo cordobés Cántico

  • El Postismo: Chicharro y Carlos Edmundo D’ Ory


1. Tendencias de la lírica en la segunda mitad del siglo XX..
2. La poesía social. La poesía de los años 50: una generación desarraigada.

  • Blas de Otero

  • Gabriel Celaya

  • José Hierro


3. La poesía social en el medio siglo: de los 50 a los 60, de la poesía social a la poesía de la experiencia

A. Características y autores

  • Claudio Rodríguez Ángel González

  • Carlos Barral

  • JaimeGil de Biedma

  • José Angel Valente


4. El grupo poético “Novísimos”. La ¿Generación del 68? La neovanguardia.

Carasterísiticas. Antologías

A. Orígenes e influencias.

B Clasificación y etapas
5. GENERACIÓN DE LOS 70-80. La poesía española a partir de 1975

  • La dispersión "novísima": Postnovísimos

  • Características y tendencias

  • Luis Garcia Montero

  • Felipe Benitez reyes

  • Blanca Andreu

  • Vicente Gallego

6. La presencia de la poesía hispanoamericana
0. Notas sobre la poesía española a partir de 1939- años 40
Se articulan en torno a las revistas literarias y los grupos poéticos.

  • Garcilaso (1943) será la primera revista literaria importante de la posguerra española. (a imitación del poeta-guerrero, Garcilaso, que da nombre a la publicación "la poesía de los vencedores"). Utilizan moldes clásicos para una literatura clásica, de belleza formal, una poesía "bien hecha" y que, muy a menudo se desentiende de los problemas del hombre. Se habla de "poesía arraigada" y se llama "garcilasistas" a estos autores que opinan que "el mundo está bien hecho". García Nieto (fundador de la revista), Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo y, sobre todos, Luis Rosales), serán los máximos exponentes de esta poesía. Precedente es la revista Escorial (1940), que era un símbolo: "religioso de oficio y militar de estructura: sereno, firme, armónico, sin cosa superflua, como un estado de piedra". Son reveladoras palabras de su creador, Ridruejo. Triunfalismo y optimismo, mezclado con dolor y tristezas, expresado con serenidad y mesura. Los temas son el amor, el paisaje (Castilla y el tema de España) y el sentimiento religioso (hacia un Dios que da sentido al mundo).




Luis Rosales

La casa encendida

Porque todo es igual y tú lo sabes,

has llegado a tu casa, y has cerrado la puerta

con ese mismo gesto con que se tira un día,

con que se quita la hoja atrasada al calendario

cuando todo es igual y tú lo sabes.

Has llegado a tu casa,

y, al entrar,

has sentido la extrañeza de tus pasos

que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,

y encendiste la luz para volver a comprobar

que todas las cosas están exactamente colocadas

como estarán dentro de un año;

y después,

te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida,

y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas,

y te has sentido solo,

humanamente solo,

definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,

y ahora querrías saber para qué sirve estar sentando,

para qué sirve estar sentado igual que un náufrago

entre tus pobres cosas cotidianas.

Sí, ahora quisiera yo saber

para qué sirve el gabinete nómada y el hogar que jamás se ha encendido,

y el Belén de Granada

–el Belén que fue niño cuando nosotros todavía

nos dormíamos cantando–

y para qué puede servir esta palabra: ahora

cuando empieza la nieve,

cuando nace la nieve,

cuando crece la nieve en una vida que quizás está siendo la mía,

en una vida que no tiene memoria perdurable,

que no tiene mañana,

que no conoce apenas si era clavel, si es rosa,

si fue azucenamente hacia la tarde.






  • Espadaña nace como respuesta a Garcilaso. Es una poesía rehumanizada, desarraigada (a veces con tonos cercanos al tremendismo), donde el Hombre (y sus tristes circunstancias) es el principal tema poético. Algunos poemas religiosos difícil y problemática, del hombre que se rebela y se enfrenta a un Dios que guarda silencio ante los problemas de la Humanidad. Las formas son más libres, menos clásicas; los tonos son más broncos; el estilo, más sencillo. Victoriano Crémer, Eugenio de Nora, Angela Figueira, Leopoldo de Luis son los principales representantes de esta línea.

La poesía desarraigada parte del convencimiento de que el mundo "es un caos y una angustia, y la poesía una frenética búsqueda de ordenación y de ancla" (D. Alonso, que se autoincluye en el grupo de los poetas desarraigados por el impactó en 1944 de Hijos de la ira,). Es esta una poesía existencial; el hombre está angustiado por el tiempo y la muerte.

Garcilasistas y Espadañistas estaban más enfrentados en la teoría que en la práctica. Si estudiamos la nómina de autores que publican en ambas revistas, es prácticamente idéntica. La realidad nunca es tan simple ni tan fácilmente estructurable como puede parecer.
POSTISMO (1945). Carlos Edmundo de Ory es el fundador de la revista Postismo, que da nombre al último de todos los ismos. Se autodefine como el "surrealismo ibérico". Se reivindica la libertad creativa, lo lúdico. Sólo se permitió un número. El movimiento no se estudiará y valorará en su plenitud hasta los años 70; J. E. Cirlot, Ángel Crespo, Gabino Alejandro Carriedo, no hallarían eco hasta los últimos años.

• Enlaza con la poesía de vanguardia (pretende ser “surrealismo ibérico”).

• Reivindica la libertad expresiva, la imaginación, lo lúdico, etc.

• Rechaza la angustia existencial.
GRUPO CÁNTICO (Córdoba) (1947) es la revista de la poesía pura. Su nombre, muy significativo, procede de Guillén. Muy influidos por Cernuda. (intimismo, refinamiento) Pablo García Baena es el principal representante del grupo. Mantiene en la posguerra el entronque con el 27. Cultivaba una poesía predominantemente intimista y de gran rigor estético; el amor es el tema fundamental. Habitualmente se trata de amores prohibidos. Suya valoración no llegaría hasta los años 70. Otros autores: Ricardo Molina.


  1. Tendencias de la poesía de la posguerra


2. La poesía social. La poesía de los años 50: una generación desarraigada.

BLAS DE OTERO

Es el poeta más importante de la poesía desarraigada, y después lo será en sucesivos movimientos. En 1950 y 1951 publica Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia, fundidos en 1958 en Ancia. El desarraigo es patente desde los primeros versos: Un mundo como un árbol desgajado.

Su obra resume las etapas cubiertas por nuestra poesía durante varias décadas. Alarcos sintetizó su trayectoria con estas palabras: “del yo al nosotros”. Nos hablará, en un primer momento, de sus problemas personales, existenciales y religiosos; después, dejará éstos a un lado para enfrentarse con los problemas colectivos (será su etapa de poesía social). Tras 1965, se advertirá en su obra la búsqueda de “nuevos caminos”. Aunque sin abandonar sus preocupaciones humanas y políticas, Blas de Otero es sensible a la necesidad de renovar el lenguaje poético y de experimentar nuevas formas de expresión Su estilo cuida desde la fonética hasta el léxico. "Cántico", "Canto primero", "Hijos de la tierra". Blas de Otero publicó algunos libros en París por este motivo (En Castellano (1959) y Que trata de España (1964). Poco a poco estos autores descubrirán que la poesía no llega a la mayoría y reorientarán su tarea, buscando nuevos caminos estéticos.


Hombre

Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,

al borde del abismo, estoy clamando

a Dios. Y su silencio, retumbando,

ahoga mi voz en el vacío inerte.
Oh Dios. Si he de morir quiero tenerte

despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo

oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando

solo. Arañando sombras para verte.
Alzo la mano, y tú me la cercenas.

Abro los ojos: me los sajas vivos.

Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.
Esto es ser hombre: horror a manos llenas.

Ser -y no ser- eternos, fugitivos.

¡Angel con grandes alas de cadenas! Basta
Pido la paz y la palabra

Escribo

en defensa del reino

del hombre y su justicia. Pido

la paz

y la palabra. He dicho

"silencio",

"sombra", "vacío",

etc.

Digo

"del hombre y su justicia",

"océano pacífico",

lo que me dejan.

Pido

la paz y la palabra.
Cuerpo de la mujer, río de oro

... Tántalo en fugitiva fuente de oro.

F. DE QUEVEDO
Cuerpo de la mujer, río de oro

donde, hundidos los brazos, recibimos

un relámpago azul, unos racimos,

de luz rasgada en un frondor de oro.
Cuerpo de la mujer o mar de oro

donde, amando las manos, no sabemos

si los senos son olas, si son remos

los brazos, si son alas solas de oro...
Cuerpo de la mujer, fuente de llanto

donde, después de tanta luz, de tanto

tacto sutil, de Tántalo es la pena.

Suena la soledad de Dios.
Sentimos la soledad de dos.

Y una cadena que no suena,

ancla en Dios almas y limos.



JOSÉ HIERRO

Imposible de encasillar, a uno de los más significativos poetas españoles actuales. En mayor o menor medida, tiene poemas existenciales, sociales... pero nunca llega a identificarse totalmente con ninguna de estas líneas. Tremendamente humano y de gran rigor artístico. Ganó el premio Adonáis en 1947. Sus poemas son de dos tipos: reportajes (visiones, testimonios directos) y alucinaciones (en los que "se habla vagamente de emociones"). En su obra se enfrentan el profundo amor a la vida y la conciencia del dolor y las limitaciones. Sus dos últimas obras, Agenda (1990) y Cuadernos de Nueva York (1998) lo reafirmaron como uno de los poetas cimeros del siglo XX. Destaca su obra Alegría,


"Fe de vida"

Sé que el invierno está aquí,

detrás de esa puerta. Sé

que si ahora saliese fuera

lo hallaría todo muerto,

luchando por renacer.

Sé que si busco una rama

no la encontraré.

Sé que si busco una mano

que me salve del olvido

no la encontraré.

Sé que si busco al que fui

no lo encontraré. Pero estoy aquí. Me muevo,

vivo, Me llamo José

Hierro. Alegría. (alegría

que está caída a mis pies.)

Nada en orden. Todo roto,

a punto de ya no ser. Pero toco la alegría,

porque aunque todo esté muerto

yo aún estoy vivo y lo sé.
Alegría

Llegué por el dolor a la alegría.

Supe por el dolor que el alma existe.

Por el dolor, allá en mi reino triste,

un misterioso sol amanecía.
Era alegría la mañana fría

y el viento loco y cálido que embiste.

( Alma que verdes primaveras viste

maravillosamente se rompía. )
Así la siento más. Al cielo apunto

y me responde cuando le pregunto

con dolor tras dolor para mi herida.
Y mientras se ilumina mi cabeza

ruego por el que he sido en la tristeza

a las divinidades de la vida.
La mano es la que recuerda...

La mano es la que recuerda

Viaja a través de los años,

desemboca en el presente

siempre recordando.
Apunta, nerviosamente,

lo que vivía olvidado.

la mano de la memoria,

siempre rescatándolo.
Las fantasmales imágenes

se irán solidificando,

irán diciendo quién eran,

por qué regresaron.
Por qué eran carne de sueño,

puro material nostálgico.

La mano va rescatándolas

de su limbo mágico.

De "Cuaderno de Nueva York" 1998
Luz de tarde

Me da pena pensar que algún día querré ver de nuevo este espacio,

tornar a este instante.

Me da pena soñarme rompiendo mis alas

contra muros que se alzan e impiden que pueda volver a encontrarme.
Estas ramas en flor que palpitan y rompen alegres

la apariencia tranquila del aire,

esas olas que mojan mis pies de crujiente hermosura,

el muchacho que guarda en su frente la luz de la tarde,

ese blanco pañuelo caído tal vez de unas manos,

cuando ya no esperaban que un beso de amor las rozase...
Me da pena mirar estas cosas, querer estas cosas, guardar estas cosas.

Me da pena soñarme volviendo a buscarlas, volviendo a buscarme,

poblando otra tarde como ésta de ramas que guarde en mi alma,

aprendiendo en mí mismo que un sueño no puede volver otra vez a soñarse.

De "Alegría" 1947
Las nubes

Inútilmente interrogas.

Tus ojos miran al cielo.

Buscas detrás de las nubes,

huellas que se llevó el viento.
Buscas las manos calientes,

los rostros de los que fueron,

el círculo donde yerran

tocando sus instrumentos.
Nubes que eran ritmo, canto

sin final y sin comienzo,

campanas de espumas pálidas

volteando su secreto,
palmas de mármol, criaturas

girando al compás del tiempo,

imitándole la vida

su perpetuo movimiento.
Inútilmente interrogas

desde tus párpados ciegos.

¿Qué haces mirando a las nubes,

José Hierro?
De "Cuanto sé de mí" 1957-1959
Recuerdos

Aquello era hermoso. ¿ Te acuerdas de como las flores nacían?

¿De cómo traía el ocaso su rojo clavel en la boca?

¿De un hombre que todas las tardes tocaba el violín a la puerta?

¿Del soñar cotidiano que daba sus llamas al alma en la sombra?
¿Te acuerdas de aquello? Aquello era hermoso.

Yo no sé si tú vuelves conmigo y conmigo lo evocas.

¡Tan alegre pasar, desgarrando el eterno momento,

pisoteando, sin verlas, las rosas!
Hay un instante que todo lo puede, que salta los días

y vive presente en el cielo dorado de nuestra memoria.
¿Por qué no ha de ser ese instante

el que ya para siempre te colme las horas?
¿Te acuerdas de aquello? Aquello era hermoso.

Todas las cosas que son, son hermosas

aunque sepamos de fijo que acaban y mueren un día,

que pasan rozando las vidas y nunca retornan.
¿Te acuerdas de aquello?

La juventud nos cantaba, nos canta, su canto de gloria.

Aquello era hermoso: pasar sin pensar, y soñar sin llegar,

aceptar sin jamás preguntar por la mano que dio la limosna.
Y yo te pregunto. Y acaso esta brisa que mueve la hierba

me da tu respuesta, me dice la oscura palabra que nunca se nombra.

De "Alegría" 1947
Así era

Canta, me dices. Y yo canto.

¿Cómo callar? Mi boca es tuya.

Rompo contento mis amarras,

dejo que el mundo se me funda.

Sueña, me dices. Y yo sueño.

¡Ojalá no soñara nunca!

No recordarte, no mirarte,

no nadar por aguas profundas,

no saltar los puentes del tiempo

hacia un pasado que me abruma,

no desgarrar ya más mi carne

por los zarzales, en tu busca.
Canta, me dices. Yo te canto

a ti, dormida, fresca y única,

con tus ciudades en racimos,

como palomas sucias,

como gaviotas perezosas

que hacen sus nidos en la lluvia,

con nuestros cuerpos que a ti vuelven

como a una madre verde y húmeda.
Eras de vientos y de otoños,

eras de agrio sabor a frutas,

eras de playas y de nieblas,

de mar reposando en la bruma,

de campos y albas ciudades,

con un gran corazón de música.

De "Alegría" 1947
Desaliento

«No quiero que pienses», dices

Tú sabes que sólo en ello

puedo pensar. Pasarán

los días, las noches. Tiempos

vendrán sin nosotros. soles

brillarán en cielos nuevos.

Ecos de campana harán

más misterioso el silencio.

(«No quiero que pienses».)

Yo seguiré pensando en ello.
Quisiera hablarte de hermosas

fábulas, de pensamientos

luminosos, de jornadas

soñadas, de flores, vientos,

caricias, ternuras, gracias,

secretos;

pero en la boca me nacen

palabras de fuego.

Como llamas silenciosas

me abrasan por dentro.
Debiera decirte «amor»,

«fantasía», «sueño».
Yo sólo pregunto cómo

fue posible aquello.

Seguiría, paso a paso,

la huella de tu andar. Dentro

de tu vida escondería

la vida que muero.
«No quiero que pienses». Yo

digo que no pienso en ello.

(Cómo podría olvidarlo

sin haberme muerto.)

De "Con las piedras, con el viento" 1950



Coincidiendo con la aparición de la novela social también surge la poesía social. En 1955 se publican Cantos iberos de Gabriel Celaya "la poesía es un arma cargada de futuro", (dentro de los límites que impone la censura) y Pido la paz y la palabra de Blas de Otero. Se advierte un paso de lo individual a lo colectivo, a lo social (ya anunciado antes en Otero). Se rechazan los problemas íntimos como tema poético; también se produce un rechazo del esteticismo (afortunadamente no en todos). El poeta debe dejar de lado sus problemas personales y comprometerse, tomar partido ante la situación del momento. Se pretende crear una poesía para mayorías, una poesía clara, que llegue al pueblo. A veces se cae en el coloquialismo y en el prosaísmo. Parten de la “poesía desarraigada”.

  • La poesía debe “tomar partido” ante los problemas del mundo que le rodea. Repulsa de la “neutralidad ante las injusticias o conflictos sociales”

  • Ejercicio de la poesía como un acto de solidaridad con los que sufren, abandonando la expresión de los problemas íntimos o “existenciales”.

  • Rechazo de los lujos esteticistas.

  • Temas: España, injusticia social, la alineación, el mundo del trabajo, anhelo de libertad y de un mundo mejor.

  • Estilo: los poetas se dirigen a la “mayoría”. Tal pretensión conduce al empleo: lenguaje claro, tono coloquial, alejamiento de los primores estéticos. La preocupación por los contenidos es resta interés por los valores formales o estéticos.

Otros poetas Victoriano Crémer, Eugenio de Mora, Garciasol, Bousoño.

El cansancio de la poesía social no tardó en llegar y ello se irá acentuando en la década de los 60.


La vida, ahí fuera

Esa vida que no es mía y me rodea,

el misterio de la muerte, lo que llamamos la muerte

y el misterio de la vida siempre abierta,

lo que llamamos la vida

en el árbol, en las nubes y en el agua,

y en el viento y en el mundo que es quien es sin ser humano,

y en la inmensa transparencia que no se dice, se muestra

en eso que busqué tanto y ahora encuentro regresando:

La infancia, quizá, la infancia, nuestro final seguro,

nuestro cuento, nuestro canto, nuestra mágica conciencia:

El total de lo sin fin y de la vida abierta.

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