La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país




descargar 26.99 Kb.
títuloLa universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país
fecha de publicación18.11.2015
tamaño26.99 Kb.
tipoInvestigación
p.se-todo.com > Derecho > Investigación
El desarrollo económico del Perú se puede confrontar con el de Chile. En aquel país se ha dado paso a una economía de libre mercado en concordancia con el respeto a la institucionalidad democrática. En Chile, el modelo liberal ha sido asumido plenamente, es decir, los agentes económicos deciden libremente los precios y la intervención del Estado, en materia económica, se reduce al mínimo. De igual modo, el Perú surgió gracias a la libre competencia y a la escasa participación del Estadoen la economía.

  1. COMPARATIVO

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país.

  1. CAUSAL

En la vanguardia se dieron transformaciones en la literatura. Un caso notable en el ámbito de la poesía latinoamericana es la obra de César Vallejo, la cual implicó el abandono del modernismo como escuela literaria y una revolución vanguardista sin precedentes.

  1. de ejemplo

Según Jhon Locke, no hay conocimiento sin sensación, vale decir, no podemos conocer absolutamente nada si previamente no hemos experimentado con los sentidos, reservorio de la información que llega desde el interior hasta nuestro cerebro.

  1. De autoridad

De acuerdo con la perspectiva de Sigmund Freud, el sueño es la realización disfrazada de un deseo, en otras palabras, cuando soñamos estamos disfrazando un deseo de algo que hubiéramos querido experimentar cuando estuvimos despiertos.

  1. De autoridad

INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS

En lo que concierne a la industria automotriz hay países que han tenido un notable progreso: Alemania y Japón. El primero tiene marcas reconocidas como BMW o Mercedes Benz; el segundo posee modelos avanzados de autos de grandes empresas como Honda o Suzuki.

  1. De ejemplo

El hombre no requiere necesariamente riquezas para destacar intelectualmente: Alejandro Toledo vendía tamales cuando era niño; Facundo Cabral era un mendigo en su adolescencia; José de Vasconcelos fue un ganapán la mayor parte de su vida.

La falta de respeto por las instituciones democráticas es nociva, ya que genera una profunda desconfianza en los agentes económicos, de manera que los empresarios miran con desconfianza la implantación de un régimen dictatorial y deciden no intervenir.

  1. De causa

La literatura, en opinión de Mario Vargas Llosa, es sinónimo de insurrección permanente, vale decir, el escritor es un insatisfecho que ejerce la crítica con el fin de contribuir a progreso de su país.

  1. de autoridad

En el castellano hay muestras valiosas de literatura. Un caso irreprochable de notable uso del idioma español es la obra de Miguel de Cervantes Saavedra, quien escribió El Quijote, obra maestra de la literatura universal.

Identifique el esquema argumentativo y la tesis.

Señale los argumentos e indique el tipo al que pertenecen.

La civilización del espectáculo

Mario Vargas Llosa 3 JUN 2007
En algún momento, en la segunda mitad del siglo XX, el periodismo de las sociedades abiertas de Occidente empezó a relegar discretamente a un segundo plano las que habían sido sus funciones principales -informar, opinar y criticar- para privilegiar otra que hasta entonces había sido secundaria: divertir. Nadie lo planeó y ningún órgano de prensa imaginó que esta sutil alteración de las prioridades del periodismo entrañaría cambios tan profundos en todo el ámbito cultural y ético. Lo que ocurría en el mundo de la información era reflejo de un proceso que abarcaba casi todos los aspectos de la vida social. La civilización del espectáculo había nacido y estaba allí para quedarse y revolucionar hasta la médula instituciones y costumbres de las sociedades libres.

¿A qué viene esta reflexión? A que desde hace cinco días no hallo manera de evitar darme de bruces, en periódico que abro o programa noticioso que oigo o veo, con el cuerpo desnudo de la señora Cecilia Bolocco de Menem. No tengo nada contra los desnudos, y menos contra los que parecen bellos y bien conservados, tal el de la señora Bolocco, pero sí contra la aviesa manera como esas fotografías han sido tomadas y divulgadas por el fotógrafo, a quien, según la prensa de esta mañana, su hazaña periodística le ha reportado ya 300.000 dólares de honorarios, sin contar la desconocida suma que, por lo visto, según la chismografía periodística, la señora Bolocco le pagó para que no divulgara otras imágenes todavía más comprometedoras. ¿Por qué tengo que estar yo enterado de estas vilezas y negociaciones sórdidas? Simplemente, porque para no enterarme de ellas tendría que dejar de leer periódicos y revistas y de ver y oír programas televisivos y radiales, donde no exagero si digo que los pechos y el trasero de la señora de Menem han enanizado todo, desde las degollinas de Irak y el Líbano, hasta la toma de Radio Caracas Televisión por el Gobierno de Hugo Chávez y el triunfo de Nicolas Sarkozy en las elecciones francesas.

Ésas son las consecuencias de aceptar que la primera obligación de los medios es entretener y que la importancia de la información está en relación directamente proporcional a las dosis de espectacularidad que pueda generar. Si ahora parece perfectamente aceptable que un fotógrafo viole la privacidad de cualquier persona conocida para exponerla en cueros o haciendo el amor con un amante ¿cuánto tiempo más hará falta para que la prensa regocije a los aburridos lectores o espectadores ávidos de escándalo mostrándoles violaciones, torturas y asesinatos en trance de ejecutarse? Lo más extraordinario, como índice del aletargamiento moral que ha resultado de concebir el periodismo en particular, y la cultura en general, como diversión y espectáculo, es que el paparazzi que se las arregló para llevar sus cámaras hasta la intimidad de la señora Bolocco, es considerado poco menos que un héroe debido a su soberbia performance, que, por lo demás, no es la primera de esa estirpe que perpetra ni será la última.

Protesto, pero es idiota de mi parte, porque sé que se trata de un problema sin solución. La alimaña que tomó aquellas fotos no es una rara avis, sino producto de un estado de cosas que induce al comunicador y al periodista a buscar, por encima de todo, la primicia, la ocurrencia audaz e insólita, que pueda romper más convenciones y escandalizar más que ninguna otra. (Y si no la encuentra, a fabricarla). Y como nada escandaliza ya en sociedades donde casi todo está permitido, hay que ir cada vez más lejos en la temeridad informativa, valiéndose de todo, aplastando cualquier escrúpulo, con tal de producir el scoop que dé que hablar. Dicen que, en su primera entrevista con Jean Cocteau, Sartre le rogó: "¡Escandalíceme, por favor!". Eso es lo que espera hoy día el gran público del periodismo. Y el periodismo, obediente, trata afanosamente de chocarlo y espan-

tarlo, porque ésta es la más codiciada diversión, el estremecimiento excitante de la hora.

No me refiero sólo a la prensa amarilla, a la que no leo. Pero esa prensa, por desgracia, desde hace tiempo contamina con su miasma a la llamada prensa seria, al extremo de que las fronteras entre una y otra resultan cada vez más porosas. Para no perder oyentes y lectores, la prensa seria se ve arrastrada a dar cuenta de los escándalos y chismografías de la prensa amarilla y de este modo contribuye a la degradación de los niveles culturales y éticos de la información. Por otra parte, la prensa seria no se atreve a condenar abiertamente las prácticas repelentes e inmorales del periodismo de cloaca porque teme -no sin razón- que cualquier iniciativa que se tome para frenarlas vaya en desmedro de la libertad de prensa y el derecho de crítica.

A ese disparate hemos llegado: a que una de las más importantes conquistas de la civilización, la libertad de expresión y el derecho de crítica, sirva de coartada y garantice la inmunidad para el libelo, la violación de la privacidad, la calumnia, el falso testimonio, la insidia y demás especialidades del amarillismo periodístico.

Se me replicará que en los países democráticos existen jueces y tribunales y leyes que amparan los derechos civiles a los que las víctimas de estos desaguisados pueden acudir. Eso es cierto en teoría, sí. En la práctica, es raro que un particular ose enfrentarse a esas publicaciones, algunas de las cuales son muy poderosas y cuentan con grandes recursos, abogados e influencias difíciles de derrotar, y que lo desanime a entablar acciones judiciales lo costosas que éstas resultan en ciertos países, y lo enredadas e interminables que son. Por otra parte, los jueces se sienten a menudo inhibidos de sancionar ese tipo de delitos porque temen crear precedentes que sirvan para recortar las libertades públicas y la libertad informativa. En verdad, el problema no se confina en el ámbito jurídico. Se trata de un problema cultural. La cultura de nuestro tiempo propicia y ampara todo lo que entretiene y divierte, en todos los dominios de la vida social, y por eso, las campañas políticas y las justas electorales son cada vez menos un cotejo de ideas y programas, y cada vez más eventos publicitarios, espectáculos en los que, en vez de persuadir, los candidatos y los partidos tratan de seducir y excitar, apelando, como los periodistas amarillos, a las bajas pasiones o los instintos más primitivos, a las pulsiones irracionales del ciudadano antes que a su inteligencia y su razón. Se ha visto esto no sólo en las elecciones de países subdesarrollados, donde aquello es la norma, también en las recientes elecciones de Francia y España, donde han abundado los insultos y las descalificaciones escabrosas.

La civilización del espectáculo tiene sus lados positivos, desde luego. No está mal promover el humor, la diversión, pues sin humor, goce, hedonismo y juego, la vida sería espantosamente aburrida. Pero si ella se reduce cada vez más a ser sólo eso, triunfan la frivolidad, el esnobismo y formas crecientes de idiotez y chabacanería por doquier. En eso estamos, o por lo menos están en ello sectores muy amplios de -vaya paradoja- las sociedades que gracias a la cultura de la libertad han alcanzado los más altos niveles de vida, de educación, de seguridad y de ocio del planeta.

Algo falló, pues, en algún momento. Y valdría la pena reaccionar, antes de que sea demasiado tarde. La civilización del espectáculo en que estamos inmersos acarrea una absoluta confusión de valores. Los iconos o modelos sociales -las figuras ejemplares- lo son, ahora, básicamente, por razones mediáticas, pues la apariencia ha reemplazado a la sustancia en la apreciación pública. No son las ideas, la conducta, las hazañas intelectuales y científicas, sociales o culturales, las que hacen que un individuo descuelle y gane el respeto y la admiración de sus contemporáneos y se convierta en un modelo para los jóvenes, sino las personas más aptas para ocupar las primeras planas de la información, así sea por los goles que mete, los millones que gasta en fiestas faraónicas o los escándalos que protagoniza. La información, en consecuencia, concede cada vez más espacio, tiempo, talento y entusiasmo a ese género de personajes y sucesos. Es verdad que siempre existió, en el pasado, un periodismo excremental, que explotaba la maledicencia y la impudicia en todas sus manifestaciones, pero solía estar al margen, en una semiclandestinidad donde lo mantenían, más que leyes y reglamentos, los valores y la cultura imperantes. Hoy ese periodismo ha ganado derecho de ciudad pues los valores vigentes lo han legitimado. Frivolidad, banalidad, estupidización acelerada del promedio es uno de los inesperados resultados de ser, hoy, más libres que nunca en el pasado.

Esto no es una requisitoria contra la libertad, sino contra una deriva perversa de ella, que puede, si no se le pone coto, suicidarla. Porque no sólo desaparece la libertad cuando la reprimen o la censuran los gobiernos despóticos. Otra manera de acabar con ella es vaciándola de sustancia, desnaturalizándola, escudándose en ella para justificar atropellos y tráficos indignos contra los derechos civiles.

La existencia de este fenómeno es un efecto lateral de dos conquistas básicas de la civilización: la libertad y el mercado. Ambas han contribuido extraordinariamente al progreso material y cultural de la humanidad, a la creación del individuo soberano y al reconocimiento de sus derechos, a la coexistencia, a hacer retroceder la pobreza, la ignorancia y la explotación. Al mismo tiempo, la libertad ha permitido que esa reorientación del periodismo hacia la meta primordial de divertir a lectores, oyentes y televidentes, fuera desarrollándose en proporciones cancerosas, atizada por la competencia que los mercados exigen. Si hay un público ávido de ese alimento, los medios se lo dan, y si ese público, educado (o maleducado, más bien) por ese producto periodístico, lo exige cada vez en mayores dosis, divertir será el motor y el combustible de los medios cada día más, al extremo de que en todas las secciones y formas del periodismo aquella predisposición va dejando su impronta, su marca distorsionadora. Hay, desde luego, quienes dicen que más bien ocurre lo opuesto: que la chismografía, el esnobismo, la frivolidad y el escándalo han prendido en el gran público por culpa de los medios, lo que sin duda también es cierto, pues una cosa y la otra no se excluyen, se complementan.

Cualquier intento de frenar legalmente el amarillismo periodístico equivaldría a establecer un sistema de censura y eso tendría consecuencias trágicas para el funcionamiento de la democracia. La idea de que el poder judicial puede, sancionando caso por caso, poner límite al libertinaje y violación sistemática de la privacidad y el derecho al honor de los ciudadanos, es una posibilidad abstracta totalmente desprovista de consecuencias, en términos realistas. Porque la raíz del mal es anterior a esos mecanismos: está en una cultura que ha hecho de la diversión el valor supremo de la existencia, al cual todos los viejos valores, la decencia, el cuidado de las formas, la ética, los derechos individuales, pueden ser sacrificados sin el menor cargo de conciencia. Estamos, pues, condenados, nosotros, ciudadanos de los países libres y privilegiados del planeta, a que las tetas y culos de los famosos y sus "bellaquerías" gongorinas, sigan siendo nuestro alimento cotidiano.

© Mario Vargas Llosa, 2007. © Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Diario EL PAÍS, SL, 2007.

Esquema argumental

Texto 02:

Hipótesis: En la era de Internet, la escuela debe generar un carácter crítico y analítico en el estudiante.

Argumento1: Los medios cumplen el rol de transmisión de conocimientos.

Argumento 2: El maestro no conoce toda la información.

Argumento 3: Los alumnos carecen de un pensamiento crítico y analítico.

Argumento 4: El maestro modelo y guía en el pensamiento analítico.

Argumento 5: (ejemplo) El padre del autor desconocía hechos que hoy son de dominio público.

Argumento 6: (comparación) A diferencia de las civilizaciones antiguas, las modernas tienen más fácil acceso a la información

Texto 03

Hipótesis: Si bien la información es abundante, llega a ser perniciosa para el hombre moderno.

Argumento 01: (autoridad) Alfons Cornella…

Argumento 02: (causa) Todas las personas producen información.

Argumento 03: La velocidad de la transmisión de la información.

Argumento 04: El desequilibrio entre la información recibida y la que somos capaces de procesar.

Argumento 05: El errónea idea de que a más información, mayor libertad.

Argumento 06: La superficialidad de la información

Argumento 07: El exceso de información genera poca capacidad de concentración.

similar:

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconLos remedios de la abuela
«saber vivir», en el sentido más literal del término. Y en el más noble también, ya que me enseñó una auténtica ética, muy distinta...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconLos remedios de la abuela jean Michel Pedrazzani
«saber vivir», en el sentido más literal del término. Y en el más noble también, ya que me enseñó una auténtica ética, muy distinta...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconRecursos estilísticos
«¡Ay, no se muera vuesa merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconAcontecimientos Nacionales en el 2014
«el colombiano que, en toda la historia de nuestro país, más lejos y más alto ha llevado el nombre de la patria», decretando tres...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconA nivel mundial, la Ética está hoy en auge. La filosofía tiene en...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconPara mis amigos conocidos y desconocidos
«ca­beza de animal», de la que yo me olvidé como fetiche, bueno o malo, porque no era más que un «animal» sin especificar

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconVarios premios nacionales de Gastronomía, con estrellas Michelín,...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconResumen del artículo de extensión no mayor a 150 palabras
«Regla», ubicable en la pestaña «Vista». Sin embargo, se dejarán de sangrar los párrafos inmediatamente posteriores títulos, subtítulos,...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconNo es posible comenzar un poema sin una parcela de error acerca de...

La universidad debe fomentar la investigación de más alto nivel en un contexto globalizado porque sin esta última no hay universidad en el más estricto sentido del término y no es posible, sin ese espíritu investigativo, el progreso de un país iconEs un término utilizado en dos sentidos. Como un
«Anonymous es la primera super-conciencia basada en Internet. Anonymous es un grupo, en el sentido de que una bandada de aves es...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
p.se-todo.com