Temas del programa desarrollados por garcíA




descargar 182.48 Kb.
títuloTemas del programa desarrollados por garcíA
página1/6
fecha de publicación14.11.2015
tamaño182.48 Kb.
tipoPrograma
p.se-todo.com > Ley > Programa
  1   2   3   4   5   6
DERECHO AGRARIO

TEMAS DEL PROGRAMA DESARROLLADOS POR GARCÍA

DERECHO AGRARIO CONCEPTO, CONTENIDO, NATURALEZA JURIDICA

El derecho agrario fue desglosándose del derecho civil, como consecuencia de la evolución económica que convirtió a la explotación agropecuaria en la base más importante del bienestar de la comunidad. Por esto siempre se ha considerado al derecho agrario como el derecho del campo.

Diferentes escuelas han tratado el derecho agrario, la española, la italiana y la argentina. En nuestro país hay diferentes autores que lo tratan, uno de ellos es Antonio Vivanco. Para este autor, “el derecho agrario es el ordenamiento jurídico que rige las relaciones de los sujetos intervinientes en la actividad agraria con referencia a objetos agrarios y con el fin de proteger a los recursos naturales, fomentar la producción agropecuaria y asegurar el bienestar de la comunidad rural.”

La critica a este concepto es que se refiere solo a las relaciones entre los sujetos intervinientes, pero no todos los sujetos de derecho agrario participan de la actividad agraria (por ejemplo el dueño del campo que lo da en arrendamiento prácticamente no integra la actividad rural).

El contenido del derecho agrario es de carácter económico, regulado por un conjunto de normas que regulan las relaciones jurídicas derivadas de la empresa agraria con miras a obtener una mayor riqueza y una justa distribución. La empresa agraria constituye el núcleo alrededor del cual gira el derecho agrario.

Respecto de la naturaleza del derecho agrario, éste contiene normas tanto de derecho público como privado. Entre las primeras, leyes de regulación, fiscalización y fomento de las industrias agropecuarias, también de policía sanitaria. Entre las segundas la mayoría son consideradas de orden público.

AUTONOMIA DEL DERECHO AGRARIO

El derecho agrario posee autonomía jurídica, también autonomía didáctico-científica y autonomía legislativa. Se ha discutido si el derecho agrario es independiente o no del derecho civil, si posee autonomía.

Para los que se enrolan en esta postura, nos dicen que el derecho agrario se enseña en las universidades como derecho agrario o derecho de los recursos naturales, logando tener su cátedra propia, por lo tanto obtiene así, la categoría de autonomía didáctica.

La autonomía científica es alcanzada porque los estudios e investigaciones han permitido elaborar una doctrina agraria.

En derecho agrario constituye una rama del derecho independiente porque posee características, regímenes, y principios generales propios que van a dirimir su desarrollo, esto es autonomía jurídica.

La autonomía legislativa estaría dada por la sanción de leyes, códigos, que van a regular nuestra materia. En nuestro país existe numerosa legislación relacionada con el derecho agrario, ya sea implícita en el código civil, en los códigos rurales, en leyes especiales que son sancionadas por el congreso de la nación.

Esta posición es apoyada por Bonfante, Carrara, Garbarini, Illias, Perez.

Otros autores le niegan la autonomía al derecho agraria, diciendo que es el derecho civil el que va a resolver todos los problemas que se susciten en la actividad agraria. El derecho agrario no es independiente del derecho civil. Quienes apoyan esta postura es la doctrina francesa.

PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO AGRARIO

Según Vivanco la política agraria va a perseguir fines o metas para solucionar los problemas agrarios. Entre estos fines o metas menciona:

- conservación de los recursos naturales

- incremento racional de la explotación agropecuaria

- seguridad y estabilidad de la familia agraria

- progreso social

Este autor dice que de estos fines o metas que persigue el derecho agrario van a surgir los principios primarios o fundamentales de la materia. Estos son:

- protección de recursos naturales

- asegurar y garantizar el fomento y la protección de la actividad productiva agraria y de las conexas a ella

- el deber de regularse jurídicamente la distribución de las cargas y los beneficios agrarios

- el orden público.

EL DERECHO AGRARIO EN LA CONSTITUCION NACIONAL, CONSTITUCIONES PROVINCIALES Y CODIGO CIVIL

Los constituyentes de 1853 no dictaron mayores preceptos sobre el derecho agrario. Esta constitución propicio sobre todo, el desarrollo de una política agraria basada en la inmigración, la distribución de la tierra pública y la colonización; pero no contenía preceptos agrarios explícitos.

El derecho agrario y sus instituciones básicas a mediados del siglo XIX estaban contenidas en el código civil y éste como el resto de los códigos europeos y del resto de América confundían a la agricultura con el derecho de propiedad.

En el viejo art. 67 y nuevo art. 75 sobre las atribuciones del congreso, está incluida la facultad de promover la inmigración y la colonización, esto se repite en las constituciones provinciales. También garantizar y promover, y reconocer la posesión y propiedad de la tierra “comunitaria”, de los pueblos originarios.

El art. 124 in fine establece que “corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio”.

Entre los “Declaraciones, derechos y garantias”, la CN contiene en el art. 14 que “Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos…de usar y disponer de su propiedad”; y en el art. 17 que “La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública, debe ser calificada por ley y previamente indemnizada”.

Por su parte, respecto del los extranjeros, el art. 20 dispone que éstos “gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano; pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos…”

La constitución nacional de 1949, agregó la función social de la propiedad, que si bien fue anulada, esta constitución el precepto se mantuvo.

Las constituciones provinciales contienen normas de índole agraria de manera más numerosa, sobre todo lo que tiene que ver con el régimen de tenencia de la tierra, agua y bosques entre otros. Esto se da fundamentalmente en las últimas provincias creadas en el país, a mediados del siglo pasado.

Las constituciones provinciales ya hablan de la tierra no solo como renta, sino como fuente de trabajo. Hablan de expropiación en tierras ociosas y las que no cumplan una función social. También mencionan la explotación racional de los recursos naturales.

El código civil no entendió al derecho de propiedad con un sentido social sino con un sentido individual. El CC considera al dominio como un derecho real, perpetuo, absoluto, exclusivo de la persona sobre la cosa. Las leyes agrarias fueron pioneras en cambiar este concepto e incluir la función social de la propiedad. Actualmente se hace referencia a la función ambiental de la propiedad.

La reforma constitucional de 1994 introdujo nuevos principios y garantías, así, el art. 41 se establecen referencias a la calidad de vida y el desarrollo sustentable y al amparo ambiental.

CONTRATOS AGRARIOS

Ya en la antigüedad, en el derecho romano, los contratos agrarios se venían en la locación. Tampoco hay que desconocer su utilización en el antiguo oriente y en las culturas americanas precolombinas.

La locación rural va a aparecer después de las grandes conquistas romanas, porque tanto el estado como aquellos adquirentes de grandes extensiones de tierra, al no poder trabajarlas por si mismos comenzaron a darlas en arrendamiento a los colonos o arrendatarios.

Durante la edad media, con el nacimiento del feudalismo, el seños feudal se reservada el dominio absoluto de la tierra y solo daba a cultivar a estos colonos y siervos bajo la condición de dividirse los frutos; más tarde bajo la condición de una anualidad de pago en dinero. Durante este periodo la locación termino por confundirse con la figura de la enfiteusis.

Esta última pasó al derecho español, luego a las partidas y más tarde a alas colonias, llegando así a nuestro país. Al decaer el feudalismo, los campesinos recuperándose de sus deudas personales y reales, fueron adquiriendo las tierras de sus propietarios empobrecidos y finalmente la revolución francesa fue terminando con todo este proceso de vasallaje.

LEY DE ENFITEUSIS

Por los años 1822-1825 el congreso general constituyente de las provincias unidas del rio de la plata para garantizar las obligaciones existentes con Gran Bretaña (esto debido a un empréstito que se había negociado en Londres para que sirviera como base del crédito público) habían hipotecado no solo los inmuebles fiscales, sino también las tierras públicas prohibiéndose su enajenación en todo el territorio de la nación. Esta cuestión fue muy discutida y criticada pues afectaba las tierras de jurisdicción de las provincias.

En 1826 Rivadavia presidente en ese momento, envía al congreso un proyecto de ley de enfiteusis que fuera sancionado y promulgado ese mismo año. Según este proyecto la enfiteusis se aplicaría aun respecto de tierras de jurisdicción provincial.

Enfiteusis es una palabra de origen griego que significa "instauración" o "implantación; plantar, plantación.

Consiste en el derecho que tiene el propietario (enfiteuticario) de exigirle al enfiteuta perpetuamente cierto canon o pensión anual en razón de haberle transferido el dominio útil de un bien raíz o inmueble, reservándose el dominio directo con la condición de no poder quitarle la cosa al enfiteuta o a sus herederos mientras pagase el canon.

Los antecedentes de esta figura los podemos ver en el derecho romano, en el derecho medieval, y en las leyes de las partidas españolas.

No hay que confundir la enfiteusis con el arrendamiento o el contrato de venta. La enfiteusis tiene ciertas analogías con el usufructo, si bien ambos son derechos reales con desdoblamiento del dominio, hay diferencias entre ambas figuras. Por ejemplo el usufructo es vitalicio, la enfiteusis pasa a los herederos del enfiteuta, la enfiteusis puede constituirse solo por contrato y a titulo oneroso.

La enfiteusis se trata de un derecho real que posee características específicas. La sanción tuvo vigencia hasta la sanción de código civil. Vélez Sarsfield la elimino de entre los derechos reales, por ejemplo por el peligro de formación de latifundios.

Entre las facultades de las partes, vemos:

* Del propietario (generalmente era el estado, porque lo establecía la ley de Rivadavia):

- Tenía derecho a cobrar un canon o pensión.

- Se reservaba para sí el dominio directo o nuda propiedad que podía transmitir cuando quisiese.

- Derecho de laudemio o derecho de cobrarle al enfiteuta un tanto por ciento del precio del dominio útil en caso de que éste lo enajenase.

- Derecho de tanteo, la preferencia que tenía el propietario de readquirir el dominio útil en caso de que el enfiteuta quisiera venderlo.

- Derecho de retracto, se podía ejercer luego de que el enfiteuta ya hubiese vendido el dominio útil pidiendo que se deje sin efecto la enajenación para que ésta se haga a favor del propietario.

- Derecho de comiso, de recuperar la cosa, el dominio útil, que el enfiteuta había perdido por incumplimiento de las condiciones pactadas, por falta de pago del canon, o por el deterioro del inmueble dado al enfiteuta, o cuando éste lo enajenaba a un insolvente.

* Del enfiteuta:

- Tenía el dominio útil, podía usar y gozar de la cosa.

- Podía donar o constituir otras servidumbres.

- Tenía derecho de tanteo o preferencia para adquirir el dominio directo o nuda propiedad (generalmente no ocurría porque no le alcanzaba el dinero).

La enfiteusis se aplico en tierras fiscales. La finalidad era hacer explotar o producir las tierras con el objetivo de pagar los empréstitos que el estado había contraído y engrosar el erario público. El estado continuaba siendo propietario de las tierras, que se tornaban productivas debido a que el enfiteuta estaba obligado a pagar el canon. Las tierras se destinaban a ganadería o agricultura.

La falta de obligaciones, por ejemplo de poblar, la no determinación de un máximo de tierra dada en enfiteusis, el incumplimiento del pago del canon, entre otras causas determinaron el fracaso de la enfiteusis.

CONTRATOS

Vélez Sarsfield al tratar el contrato de locación, no hace distingos entre locación urbana y locación de predios rústicos. Él va a explicar este pensamiento en la nota al art. 2503, cuando se refiere al arrendamiento y al 1493 cuando se refiere a las aparcerías.

En éstas, vemos que Vélez no considero al arrendamiento rural como un contrato específico, típico, y tampoco considero al contrato de aparcería como un contrato autónomo, al considerarlo a este último como una sociedad.

Esto no puede considerarse como una casualidad ya que tanto el arrendamiento rural como el contrato de aparcerías estaban detalladamente regulados en la legislación francesa, alemana y española. Así, vemos que la intención que se trasluce en el codificador es la de organizar una propiedad rural fuerte, desprovista de trabas jurídicas y con unilateral poder de dirección a favor de los propietarios.

Esto es así hasta 1921, año en que se dicta la primera ley de arrendamientos de predios rústicos, ley 11170, primera ley especial que rigió la materia. Hasta la sanción de esta ley el hombre y la familia agraria van a carecer de toda protección y estabilidad jurídica. El propietario del predio fijaba unilateralmente el precio y los plazos de contrato, que generalmente no se formalizaba por escrito, imponía las condiciones de venta de la cosecha a determinada persona o compañía, obligaba a alquilar los implementos agrícolas a determinada persona o empresa, obligaba a contratar determinada compañía de seguros y transporte. Era prácticamente un contrato de adhesión.

Esta ley fue reemplazada en 1932, por la ley 11627 que viene a completar el esquema trazado por la ley anterior. Estas dos primeras leyes sentaron los principios generales de un régimen especial que regiría nuestra materia. Posteriormente fueron ampliados y desarrollados por la ley 13246 del año 1948, llamada también ley matriz.

Fundamentalmente esta ley se inspiró en la tutela de la producción y en la protección de la familia agraria. Las dos primeras leyes se habían incorporado al CC pero la 13246 no fue incorporada ya que concreta la especialidad del derecho agrario en materia legislativa. Esta última ordeno un régimen permanente en la materia pero esto no implico una desconexión total entre el CC y esta ley ya que el CC es aplicable subsidiariamente en todo aquello no previsto en la ley.

LEY 11.170. PRIMERA LEY DE ARRENDAMIENTO Y APARCERIAS DE PREDIOS RUSTICOS

Esta primera ley no distinguía entre el contrato de arrendamiento y el de aparcerías.

Establece que el arrendamiento era todo contrato consensual en el que una de las partes se obligaba a conceder el uso y goce de una extensión de tierra no mayor de 300 hectáreas fuera del ejido urbano con destino a la explotación agropecuaria en cualquiera de sus especializaciones; y la otra parte se obligaba a pagar por ese uso y goce un precio en dinero, en especie o un tanto por ciento de la cosecha.

El plazo era de 4 años pero no operaba de pleno derecho. Si no se estipulaba o si era menor a 4 años, el arrendatario tenía la opción para considerarlo celebrado por dicho termino; si renunciaba a esa opción debía comunicarlo al propietario 6 meses antes de dicho vencimiento por medio de juez de paz. Vencido el término del contrato debía desalojar el precio en 10 días contados desde la intimación del propietario.

Se prohibía subarrendar y también el contrato de cesión, salvo consentimiento expreso del propietario.

La ley establecía en cuanto a la forma que “podrá” hacerse mediante escritura pública o instrumento privado.

En relación a los efectos del contrato entre las partes, éstos regían desde la celebración. Con respecto a terceros, regían desde la celebración del contrato si éste se inscribía en el registro correspondiente dentro de los 6 días de celebrado. Si la inscripción era posterior los efectos frente a terceros comenzaban a producirse desde la toma de razón en el registro.

Respecto de las mejoras, el locatario podía introducir construcciones de galpones, casa-habitación, aguadas, arboles, frutales o forestales hasta un máximo de 300 hectáreas si no los había en el predio y al finalizar el contrato tenía derecho a ser indemnizado por el propietario hasta un tope máximo del 10% del valor de la superficie predial. Si no había acuerdo entre las partes respecto del valor de las mejoras se formaba una comisión tripartita con un representante del propietario, otro del arrendatario y otro designado por el juez de paz. Este fue el primer antecedente del fuero agrario.

Esta ley declaraba nulas las clausulas que obligaban al arrendatario a vender las cosechas o productos al propietario o a determinada persona o entidad, también declaraba nula cuando se obligaba al arrendatario a asegurar la cosecha con determinada compañía de seguros, etc.

La ley declaraba inembargables los muebles, la ropa, los útiles, arados, sembradoras, animales menores y de granja para consumo de hasta un año y las semillas para la próxima cosecha hasta 80 hectáreas, salvo que no regia este privilegio contra el vendedor de los bienes.

LEY 11.627

Esta ley perfecciona la aplicación de los principios sentados en la ley anterior. Amplia el concepto de arrendamiento y excluye de su régimen los llamados contratos de pastoreo a breve termino y de cosecha (contratos accidentales).

Amplía el plazo mínimo del contrato a 5 años.

En cuanto a la forma del contrato se establece que “deberá” hacerse por escrito ya sea ante escribano público o juez de paz del lugar.

En cuanto a la extensión de predio, ya no se limitaba a 300 hectáreas sino que se generalizó para todos los fundos.

Respecto a los efectos que producía el contrato si se inscribe dentro de los 15 días de su celebración produce efectos respecto de terceros desde la misma. En caso contrario, desde la toma de razón en el registro.

También se reitera la prohibición del subarrendamiento y la cesión, salvo consentimiento del propietario por escrito y por plazo no menos a 5 años.

En relación a las mejoras dispone que el arrendatario puede introducir construcción de vivienda para los peones o puesteros cuando se tratare de explotación ganadera.

Esta ley agrega como novedad de entre las obligaciones del propietario, la siguiente: cuando el número de arrendatarios o en el caso de subarrendatarios excedan de 25 y no existan escuelas públicas o fiscales a menos de 10 km. dentro del inmueble rural, el arrendador deberá construir un aula y vivienda para el maestro. En base a esta ley agraria se construyeron desde 1932 a 1955 el 90% de las escuelas rurales del país.

LEY 13.246

*
  1   2   3   4   5   6

similar:

Temas del programa desarrollados por garcíA iconPrograma por temas. Instituto internacional de periodismo “jose marti”

Temas del programa desarrollados por garcíA iconHa sido históricamente uno de los tres más desarrollados del

Temas del programa desarrollados por garcíA iconDistribución porcentual de los temas para la prueba en el nivel de...

Temas del programa desarrollados por garcíA iconInvestigacióN: La investigación ha sido llevada a cabo por José Manuel...

Temas del programa desarrollados por garcíA iconBibliografía: en esta sección, como su nombre lo indica, podemos...

Temas del programa desarrollados por garcíA iconImpresionante: Por primera vez en Tucumán un colegio abrió sus puertas...

Temas del programa desarrollados por garcíA iconPrograma sobre temas relacionados a grupos indígenas

Temas del programa desarrollados por garcíA iconG abriel García Márquez nace el 6 de marzo de 1928 en un pequeño...

Temas del programa desarrollados por garcíA iconLiteratura podría aparecer en crónicas concretas, trátese de “libros...

Temas del programa desarrollados por garcíA iconHomilía del Obispo de Guadix, Mons. Ginés García Beltrán, en el funeral...




Todos los derechos reservados. Copyright © 2015
contactos
p.se-todo.com